C. J.
La multinacional Indra ha tirado de la cantera de la Universidad de Oviedo para su laboratorio en Gijón. La totalidad del personal incorporado es de origen asturiano. Son principalmente titulados en Ingeniería de Telecomunicación, Aeronáutica, Informática, Matemáticas y Física.
El director general del software lab de Indra en España, Santiago Escribano, explicaba recientemente a este diario que la decisión de trasladarse a Gijón responde a la política de la empresa de «ir a buscar el talento allá donde esté».
Durante las pruebas de selección recibieron hasta setecientos currículos, lo que demuestra la expectación que generó la llegada de la multinacional a Asturias. Su red de software lab en España está integrada por dieciséis centros y más de 2.000 profesionales. En todo el mundo son 4.000.
La alta cualificación de su personal es otra nota característica de la empresa. La edad media de la nueva plantilla de Gijón es de 24 años y la integraban en sus inicios, a mediados del año 2008, ocho mujeres y quince hombres, que llegaron a la Laboral tras haber finalizado un período de formación intensiva en el área empresarial de Cabueñes. Su presencia en Asturias refuerza el carácter tecnológico del campus gijonés.