Miriam SUÁREZ
Tres sugerencias formalizadas. Es el balance de la primera semana de información pública a la que ha sido sometido el documento de revisión del Plan General de Ordenación (PGO). Por delante, todavía quedan 36 días hábiles para que los ciudadanos puedan trasladar al Ayuntamiento sus opiniones y propuestas urbanísticas.
Dos técnicos municipales se dedican, desde el pasado lunes, a explicar las dudas generadas por este nuevo procedimiento administrativo. En la Antigua Pescadería municipal incluso se ha habilitado un punto de atención al público específico para las consultas sobre el PGO. Este servicio de asesoramiento viene recibiendo, de media, unas diez personas al día.
El Ayuntamiento cuenta con que los niveles de participación se irán acrecentando a medida que avance el mes. Colectivos profesionales como Asprocon (la asociación de promotores y constructores de Gijón) o el Colegio de Arquitectos comenzarán a partir de la próxima semana a analizar a fondo el documento de prioridades que sustenta la revisión del PGO. Los vecinos de la zona rural tampoco han querido mover ficha en estas fechas todavía festivas.
Con la información pública que ya está en curso, se pone en marcha un procedimiento de revisión que viene forzado por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Una treintena de sentencias declararon nulo el planeamiento urbanístico de la ciudad por carencias medioambientales y de participación ciudadana. De ahí que haya que repetir su tramitación, aunque el actual Plan de Ordenación se aprobara hace tan sólo cuatro años.
Lo que ahora se somete a debate es el modelo de ciudad que se quiere para el Gijón del futuro. El equipo de gobierno local plantea tres alternativas de crecimiento como punto de partida: uno de 10.700 viviendas, otro de 17.200 y un tercero de 24.200.