C. JIMÉNEZ
Un tercio de los aviones que cada día despegan o aterrizan en el mundo lo hacen con tecnología de la multinacional Indra. Con esa misma vocación internacional, la compañía inauguraba ayer en el Parque Científico y Tecnológico de Cabueñes su nuevo laboratorio de investigación y desarrollo sobre tráfico aéreo. Desde Gijón, Indra ya presta apoyo en el programa para el desarrollo del cielo único europeo (Single European Sky ATM Research-SESAR), cuyo objetivo es desarrollar las tecnologías necesarias para homogeneizar la gestión del tráfico aéreo en el ámbito de la Unión Europea. De esta forma se pretende hacer frente a las demandas del sector en términos de capacidad, seguridad y crecimiento sostenible.
El director general de la compañía, Santiago Roura, señaló durante la presentación de su primer proyecto en Asturias que el futuro pasa por la tecnología y la innovación, al tiempo que elogió la apuesta del Principado por la cultura de la I+D+i. Su ámbito de especialización en el polo tecnológico de Cabueñes será el tráfico aéreo, aunque confían en llegar a ofrecer servicios de otras áreas donde la compañía tiene experiencia (salud, seguridad y e-Administración, entre otros).
«Es fundamental ser capaces de dotar de inteligencia a la infraestructura existente, pudiendo gestionarla en tiempo real», subrayó el directivo. El de Gijón es el octavo laboratorio de software de Indra en España, que suma otros 12 más fuera de la Península. Las nuevas instalaciones ocupan una superficie de 600 metros cuadrados, distribuidos entre el área de laboratorio de tráfico aéreo y la destinada al desarrollo de proyectos en el resto de sectores de la compañía.
Indra está presente en más de 90 países y en 2009 sus ventas alcanzaron los 2.550 millones de euros, de los que un tercio procede del mercado internacional. «Indra es una empresa de talento», remarcó Santiago Roura. La firma suma más de 30.000 profesionales en todo el mundo y desde Gijón pretenden seguir avanzando en su línea de internacionalización y exportaciones. Desde el Parque Tecnológico continuarán los desarrollos para sus principales clientes, AENA en España y NATS y DFS, en Gran Bretaña y Alemania. El proveedor británico de servicios de tráfico aéreo ha adjudicado a Indra el proyecto para desarrollar la futura generación de sistemas de procesamiento de planes de vuelo en aquel país.
Igualmente, desde el «software lab» de Gijón también se trabaja en el desarrollo de la herramienta que soporta el control del tráfico en todo el espacio aéreo español. La directora del centro gijonés, Carmen Arcones, remarcó que en la Universidad asturiana han encontrado una buena cantera de expertos en alta tecnología para su inversión en talento. «Las especializaciones de las escuelas de Ingeniería son muy afines a nuestro trabajo y hemos encontrado a gente muy motivada», señaló la responsable.