E. M.
El poblado de Roces se prepara para estrenar su particular pozo de tormentas. La concejalía de Urbanismo inició la semana pasada las obras para la construcción de esta infraestructura que acabará con las continuas inundaciones en varias calles del barrio. Los responsables municipales confían en que los trabajos, que cuentan con un presupuesto de 566.000 euros, estén finalizados «en menos de dos meses».
«Es una necesidad de primer orden porque cada vez que llueve se llena de agua medio barrio», asegura Aurelio Rodríguez, presidente de la Asociación de Vecinos Nuestra Señora de Covadonga, que desde hace meses había pedido agilizar el inicio de las obras, previstas ya en el presupuesto del año 2009. «En el barrio, la gente ya estaba algo nerviosa por el retraso que acumulaban los trabajos y por lo importante que es para nosotros este aliviadero», añade Rodríguez.
Por su parte, el concejal delegado del distrito Sur, Francisco Santianes, manifestó ayer su seguridad de que «antes del mes de abril», Roces tendrá su nuevo pozo de tormentas. «La zona ha crecido mucho últimamente y, por eso, se produjeron movimientos de tierra que provocaban inundaciones frecuentes», aseguró el edil, que garantizó a los vecinos la máxima celeridad «y las mínimas molestias dentro de lo inevitable» durante el desarrollo de los trabajos.