R. VALLE
«A mi esto de las colas me da mucha vergüenza. Colas para el racionamiento pase pero colas para casarse...». Javier Gómez Cuesta tiene claro que tener una fecha de boda en la agenda del año 2011 de la parroquia con más enlaces de todo Gijón, y la segunda de Asturias tras la ovetense San Tirso el Real, no era razón suficiente para tener horas y horas entre el frío y el viento a decenas de novios. Así que cuando le sonó el teléfono a la seis de la mañana para avisarle de que ya tenía cola ante San Pedro cogió el petate y se fue al despacho parroquial. Antes de que el reloj marcara las siete ya estaba apuntando. Dos horas más tarde había registrado más de 25 enlaces y dejado ya ocupados todos los sábados de los meses de junio y julio.
«Para mi este es uno de los peores días del año pero no se como explicar que hay sitio para todos», sentenciaba el popular párroco gijonés tras corroborar que algunos contrayentes habían iniciado su espera poco después de las diez de la mañana. Al filo de las seis de la madrugada se les había unido otro grupito. Su idea de empezar a registrar a las siete le costó las riñas de quienes, siguiendo las pautas de años anteriores, habían ido en el horario oficial de apertura de la sede parroquial. «¿Y si no que hago?», se preguntaba. Al final de la jornada, Gómez Cuesta repartió cincuenta fechas de boda. «Y sólo una pareja marchó porque buscaban un día muy concreto», matiza para demostrar que no es tan difícil casarse en San Pedro como se piensa.
Claro que una cosa es casarse y otra casarse el día y a la hora elegida con antelación. Carolina Suárez se plantó ante San Pedro poco después de las seis y veinte la mañana para que no se le escapara la mañana de ese 10 de septiembre que coincide con el aniversario de su relación con Adrián. Para Carolina, ex alumna del Santo Ángel, no había más opción que San Pedro. Y eso que la joven ya sabía lo que le esperaba: hizo cola en San Pedro por una fecha en este 2010 que tuvo que devolver.
Con el 6 de agosto bajo el brazo se fueron Rubén Fernández y Carmen Rodríguez tras dos horas de espera mientras Haydee Alonso y Christian Rodríguez tardaron poco más de diez minutos en concretar su enlace para el día 27 del mismo mes. Tuvieron suerte y al llegar a la parroquia poco después de las nueve de la mañana se encontraron unas puertas libres de cola.
Un gorro de punto y un grueso tomo de la saga Millenium acompañaron en la espera Carmen Fernández. La joven, a la que escoltaba su padre Norberto, había llegado a las tres de la madrugada desde el Madrid donde trabaja para cerrar la fecha de su boda con un novio tevergano al que conoció estudiando químicas. Carmen y su padre coincidían con Laura Hernández y su madre, Rosa Pérez, tomando un café en el improvisado «rincón de calor» que había instalado ante la iglesia el restaurante Las Delicias como vía de promoción ante los novios. Laura se había puesto a la cola poco después de las siete de la mañana para cerrar la fecha de boda con José Ángel, un novio granadino que pasará por el altar en Gijón tras vivir en La Coruña por razones laborales. Laura sólo tenía una exigencia: casarse antes de cumplir los 30. Y si todo sale bien lo conseguirá. Será en San Pedro el 28 de mayo de 2011.