M. IGLESIAS
El teatro Jovellanos personalizará sus nuevas butacas con una discreta placa que llevará el nombre de su padrino o madrina. Mediante esta iniciativa de apadrinamiento de butacas, la entidad espera que el público se identifique con el espacio, además de recaudar fondos pertenecientes a la iniciativa privada. Así lo aseguran los responsables del teatro municipal, que ya han puesto en marcha un sondeo para conocer las intenciones de los gijoneses.
«Mucha gente está interesada en apadrinar una butaca; a partir de un primer balance veremos cómo se desarrolla la propuesta», explica la gerente del Jovellanos, Carmen Veiga. De esta forma, cada persona que lo desee podrá imprimir su nombre sobre una de las telas mostaza que recubren los nuevos asientos del coliseo, por un precio de 350 euros. La solicitud de apadrinamiento se podrá realizar a través de un folleto, que se depositará en las urnas del teatro.
No será necesario que el nombre elegido para la butaca coincida con el real. Además, apadrinar una butaca permitirá al espectador obtener un diez por ciento de descuento en todas las funciones del teatro durante el primer año a partir del momento en que la apadrine, aunque no le da derecho a utilizar dicho asiento, advierten.
«El objetivo es hacer al público cómplice del espacio y realizar un apoyo a la cultura de manera altruista», asegura la responsable de la red española de teatros, Irene Pardo. Esta iniciativa, muy usual en el resto de países de Europa (sobre todo Inglaterra y Holanda) y Estados Unidos, ya se ha llevado a cabo en ciudades como Madrid y Barcelona. «Lo ideal es que se extienda», apunta Pardo, quien considera el aporte no «tanto como un beneficio económico como una participación activa en el desarrollo cultural de la ciudad». Según la responsable de la red de teatros, la propuesta tendrá «futuro» porque el Jovellanos «está muy implicado con la ciudadanía».