Á. C.
«Trabajamos con la imaginación de la gente», explica Yolanda González. En su negocio el disfraz se hace a medida. Esta empresa gijonesa elabora en su taller, bajo pedido, todo aquello que se le antoje a su clientela. «En septiembre ya nos han reservado un traje de Enrique VII y Ana Bolena», destaca González. No ha sido el más complicado. «Nos han llegado a pedir disfraces de paella, mejillón o de reloj de arena. Éstos son los más complicados porque no existe un patronaje. Al final te queda la satisfacción de poder atenderlos a todos. En el caso del reloj, incluso funcionaba», rememora risueña. No sólo atienden los pedidos gijoneses, también de fuera de la región. «Acabamos de enviar un pedido a Ferrol. El Carnaval mueve masas», concluye González.