María IGLESIAS
M. IGLESIAS
«Fue un error proyectar un vídeo institucional antes de una obra a la que la gente entra pagando». El concejal de Festejos del Ayuntamiento de Gijón y presidente del teatro Jovellanos, José Manuel Sariego, asumió ayer la «equivocación» surgida el pasado sábado, durante la inauguración del teatro Jovellanos, cuando el público abucheó la proyección de un vídeo promocional en el que se relataban las actuaciones y costes de las obras de reforma del coliseo gijonés.
El vídeo (de siete minutos), en el que aparecían la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, y el propio Sariego, y que se proyectó antes del estreno de «Doctor Fausto», tuvo que ser retirado antes de que concluyera debido a los pitidos y pataleos de la sala. «Comprendo perfectamente la reacción del público», confesó Sariego, quien interpreta el descontento del respetable por «su sorpresa ante la visualización de un vídeo institucional del que nadie había advertido». «El día del ensayo general tenía sentido poner ese material; el día del estreno, no», reiteró el edil. Sin embargo, considera que todo «debe quedarse en una anécdota en comparación con la satisfacción que ha producido la reforma del teatro».
«Se deslizó un vídeo que no debería haberse proyectado». Con estas palabras, la gerente del teatro Jovellanos, Carmen Veiga, reconoció «el error» que se produjo al visualizar una grabación institucional el día de la reapertura del teatro. «Era un día normal de teatro, no un ensayo general; entiendo que la gente quería ver una obra y no un No-Do», sentenció la gerente.
A pesar de eso, Veiga considera que el malestar del público se produjo porque «quería ver un espectáculo, no un vídeo» y cree, al igual que Sariego, que «ha sido una simple anécdota». «Nosotros hicimos entrega de la grabación a los que allí acudieron, así que no tenía que haberse proyectado», concluyó.
Por otra parte, el concejal popular del Ayuntamiento de Gijón Manuel Pecharromán criticó la «utilización del dinero público para hacer propaganda». «Parece que el Ayuntamiento ha recuperado los métodos de propaganda de otro régimen, como es la proyección del No-Do antes de un espectáculo», denunció el edil.
Además, el equipo del PP local considera «una vergüenza» el «secuestro de público, ya que toda esa gente no iba a un mitin político». Según Pecharromán, el Partido Socialista «aprovecha cualquier acto para vender consignas políticas». «Nos han quitado del Jovellanos la Coral Polifónica Anselmo Solar y a Arturo Fernández, y ahora nos ponen a la Alcaldesa y a Sariego», concluyó.
El teatro Jovellanos personalizará sus nuevas butacas con una discreta placa que llevará el nombre de su padrino o madrina. Mediante esta iniciativa de apadrinamiento de butacas, la entidad espera que el público se identifique con el espacio, además de recaudar fondos pertenecientes a la iniciativa privada. Así lo aseguran los responsables del teatro municipal, que ya han puesto en marcha un sondeo para conocer las intenciones de los gijoneses.
«Mucha gente está interesada en apadrinar una butaca; a partir de un primer balance veremos cómo se desarrolla la propuesta», explica la gerente del Jovellanos, Carmen Veiga. De esta forma, cada persona que lo desee podrá imprimir su nombre sobre una de las telas mostaza que recubren los nuevos asientos del coliseo, por un precio de 350 euros. La solicitud de apadrinamiento se podrá realizar a través de un folleto, que se depositará en las urnas del teatro.
No será necesario que el nombre elegido para la butaca coincida con el real. Además, apadrinar una butaca permitirá al espectador obtener un diez por ciento de descuento en todas las funciones del teatro durante el primer año a partir del momento en que la apadrine, aunque no le da derecho a utilizar dicho asiento, advierten.
«El objetivo es hacer al público cómplice del espacio y realizar un apoyo a la cultura de manera altruista», asegura la responsable de la red española de teatros, Irene Pardo. Esta iniciativa, muy usual en el resto de países de Europa (sobre todo Inglaterra y Holanda) y Estados Unidos, ya se ha llevado a cabo en ciudades como Madrid y Barcelona. «Lo ideal es que se extienda», apunta Pardo, quien considera el aporte no «tanto como un beneficio económico como una participación activa en el desarrollo cultural de la ciudad». Según la responsable de la red de teatros, la propuesta tendrá «futuro» porque el Jovellanos «está muy implicado con la ciudadanía».
No hubo vídeo antes de la primera actuación musical en el nuevo Jovellanos. «Entrequatre» y el laudista árabe Driss el Maloumi (en la foto) llevaron ayer al teatro su propuesta «Concordancias». La agrupación asturiana, que ya realizó una gira con el músico por Marruecos, se encuentra en uno de sus mejores momentos profesionales al cumplirse 25 años desde su nacimiento y por haber recibido uno de los reconocimientos más importantes de su historia al ser nominada para los «Grammy» latinos su obra «4 Asimetrías». El público presenció ayer el estreno mundial de una obra escrita para un laúd árabe y cuatro guitarras españolas por el compositor Flores Chaviano.