R. GARCÍA
Los agentes de Seguridad Ciudadana del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón alertaron ayer de las actuaciones que lleva a cabo una banda de rumanos especializada en robos a personas mayores. Según los funcionarios policiales, estos delincuentes actúan normalmente en los barrios de El Natahoyo, La Calzada y Pumarín.
Estos amigos de lo ajeno suelen seguir siempre el mismo «modus operandi» para llevar a cabo sus actividades delictivas. Normalmente eligen sus objetivos cuando éstos salen del banco, para asegurarse que llevan dinero encima y los siguen hasta su casa. Una vez en el portal o en el domicilio de su víctima los delincuentes sacan a relucir su cara más amable: intentan ayudar al anciano a subir las escaleras o le llevan las bolsas de la compra. En ese momento, cuando el objetivo está distraído, le roban la cartera.
Los agentes Seguridad Ciudadana piden precaución a las potenciales víctimas. Los consejos son sencillos. Las personas mayores no deben fiarse de quienes quieran prestarles ayuda a no ser que sean de su confianza y tienen que tener «siempre bien cerca sus pertenencias personales; no hay que descuidarlas en ningún momento».
Los funcionarios policiales ofrecieron estos consejos en una charla que tuvo lugar a las ocho de la tarde de ayer en el Centro Municipal de El Natahoyo, en donde también alertaron de la gran cantidad de timos que se producen al año en Gijón, en donde «cada año caen dos o tres personas en trampas como la de la estampita».
La última operación policial contra los delincuentes que asaltan a mayores finalizó el pasado viernes con la detención de un joven vecino de Gijón de 35 años de edad y discapacidad auditiva que actuó hasta en siete ocasiones. El acusado venía cometiendo delitos desde el mes de noviembre. Su «modus operandi» era muy similar al que llevan a cabo los integrantes de la banda de rumanos sobre los que alertan los responsables policiales. El acusado actuaba en el portal o en los ascensores de sus víctimas: «Mediante gestos y sonidos guturales se ofrecía para llevarles la compra a su domicilio».
Una vez que se había aproximado a su víctima, y siempre de forma discreta, les robaba la cartera o el monedero. El ahora arrestado tan solo utilizó la violencia en una ocasión. Una de sus víctimas, un hombre de 80 años, se percató de lo que estaba sucediendo y quiso frenar su huida. El asaltante se puso entonces nervioso y utilizó la muleta de su víctima para inmovilizarla y poder salir del ascensor en el que se encontraban.
La Policía consiguió identificar a este delincuente gracias a la descripción aportada por las víctimas. El ahora detenido cuenta con numerosos arrestos anteriores.
La banda
La Policía alerta de la presencia en la ciudad de una banda de ciudadanos de nacionalidad rumana especializados en realizar pequeños robos a personas mayores.
Zona de influencia
Los delincuentes actúan normalmente en la zona oeste de la ciudad, en los barrios de La Calzada, El Natahoyo y Pumarín.
«Modus operandi»
Estos amigos de lo ajeno eligen a sus víctimas a la salida del banco. Luego las siguen hasta su casa discretamente y, una vez en el portal del edificio o en el ascensor, se ofrecen amablemente para llevarles la compra o ayudarlas a subir escaleras. Cuando su víctima se distrae, le roban la cartera.
Último detenido
Un ciudadano con problemas auditivos de 35 años fue arrestado el viernes, acusado de asaltar a más de siete ancianos.