J. L. ARGÜELLES
El Ayuntamiento de La Coruña impulsa a través de su Consorcio de Turismo, y con el respaldo de la Autoridad Portuaria local, un proyecto para enlazar, mediante una línea de ferry, la ciudad gallega con Inglaterra, Francia, Portugal y otros puertos del Cantábrico. El gobierno coruñés, respaldado por el PSOE y el BNG, defiende ahora en solitario una propuesta que en enero de 2003, semanas después del hundimiento del petrolero «Prestige» junto a las costas gallegas, fue lanzada por su entonces regidor y ahora embajador en el Vaticano, Francisco Vázquez, y por la alcaldesa de Gijón, la también socialista Paz Fernández Felgueroso.
Tanto Felgueroso como Vázquez pidieron entonces el apoyo del Gobierno de España, presidido entonces por José María Aznar, para que apoyara una conexión con el sur de Inglaterra similar a la que tenían Bilbao y Santander. Los responsables municipales de Gijón y La Coruña venían apostando desde hace años por una línea que, a su juicio, aumentaría la capacidad comercial de ambas dársenas y sería un elemento de dinamización del turismo. Las imágenes de los daños del «Prestige» estaban aún frescas y las ciudades afectadas por la marea negra unían esfuerzos en una estrategia común para evitar el descalabro de sus intereses turísticos. La petición de apoyo gubernamental, que se extendía a la Xunta de Galicia y a la Junta del Principado, tenía como objetivo lograr las subvenciones necesarias que precisan estas conexiones marítimas en sus primeros meses de funcionamiento, cuando las navieras se exponen a sufrir importantes pérdidas.
La Autoridad Portuaria de La Coruña ha calificado de «interesante» la propuesta municipal de la línea de ferry con Inglaterra, Francia, Portugal y la costa cantábrica, según publicó «La Opinión de A Coruña», periódico del mismo grupo editorial que LA NUEVA ESPAÑA en su edición del pasado viernes. La apuesta coruñesa se condiciona a los estudios económicos y llega después de que la compañía P&O Ferries haya anunciado que el próximo mes de septiembre clausurará la línea entre Bilbao y Portsmouth, enlace que atiende el popular buque «Pride of Bilbao». La decisión es económica y está motivada por las pérdidas que acumula la conexión, según ha explicado un portavoz de la empresa. El periódico vasco «Deia» publicó, en su edición del pasado sábado, que hay, no obstante, varias navieras interesadas en hacerse con esta línea.
Bilbao arrebató ese enlace de ferry a El Musel después de que en 1991 la compañía Atlántica de Navegación, que era la operadora de otro ferry entre Gijón y la localidad francesa de Lorient, buscase alianzas para una segunda línea con Portsmouth, en el sur de Inglaterra. La naviera de matriz asturiana Vapores Suardíaz, que participaba con Atlántica en el enlace con Lorient, apoyó a P&O en su apuesta por Bilbao. Gijón se resistió a la pérdida del ferry con Lorient, que llegó a registrar un déficit de 500 millones de las pesetas de la época, y criticó que el Principado no diera su apoyo a ese enlace. Desde entonces ha intentado sin éxito tener su servicio de ferry con Inglaterra o Francia.