FRANCISCO GARCÍA
Tiene bemoles que la pérdida de arena de la playa de San Lorenzo pueda tener que ver, como apuntan algunos expertos, con el dragado de mar para levantarle tierra firme a una regasificadora cuyo futuro está en el aire. Como un castillo de naipes, pero de arena, o sea. Puertos del Estado asegura que el dragado no afectará al arenal gijonés. Y así lo certifica la declaración de impacto ambiental para las obras de ampliación del puerto. Las conclusiones del estudio de dinámica litoral reconocen que la playa de San Lorenzo «sufrirá ligeros cambios, aunque no serán significativos en el patrón del transporte de sedimentos»; pero los datos de dinámica marina proceden de un estudio realizado en 2002 con objeto del proyecto de dragado para la obtención de materiales de relleno en los muelles de La Osa. ¿Cabe la posibilidad de que el comportamiento marítimo haya cambiado con tanta obra? Si el mar devuelve o no la arena que se ha tragado, lo iremos viendo en los próximos meses.