R. VALLE
Un total de 1.477 comunidades de vecinos de Gijón han recibido a lo largo de los últimos diez años ayudas económicas del Ayuntamiento de Gijón para la realización de obras que favorecieran la eliminación de barreras arquitectónicas en sus edificios. Ese número de expedientes se corresponde con una aportación de 19.521.756 euros desde las arcas municipales. El presupuesto del Ayuntamiento para el año que viene reserva otros seis millones de euros del área de Urbanismo, que lidera el concejal socialista Pedro Sanjurjo, para repartir entre este plan y el de rehabilitación de fachadas, ambos dirigidos directamente a las comunidades de propietarios. La partida supone un recorte de dos millones de euros sobre el presupuesto del año pasado.
Aunque se le conoce popularmente como el «plan de ascensores», no sólo fomenta la implantación de este tipo de máquinas. La instalación de ascensores era el objetivo de 933 de las ayudas concedidas. A ese número se suman 277 subvenciones para la instalación de rampas, 97 para plataformas elevadoras y 170 para la bajada a cota de un ascensor ya existente en el inmueble. En todos los casos la cuantía máxima subvencionable es del 50 por ciento del presupuesto, con un límite de 30.000 euros para la instalación de ascensores y de 10.000 euros para el resto de las actuaciones. Este límite se eleva a 40.000 y 12.000 euros, respectivamente, si el inmueble está incluido en el catálogo urbanístico.
El doble objetivo de este veterano plan municipal -cuyas acciones han podido beneficiar a más de 30.000 gijoneses según los datos de Pedro Sanjurjo- pasa por adecuar las viviendas de mayor antigüedad de la ciudad a la realidad de una población cada vez más envejecida, lo que le genera problemas de movilidad, y, al tiempo, favorecer la actividad económica.
Las actuaciones municipales para hacer la ciudad más accesible se extienden también al desarrollo de pequeñas obras en las calles para facilitar el tránsito de las personas que utilizan sillas de ruedas o tienen una movilidad reducida. En este sentido, el área de Urbanismo concretó el pasado año las obras de 190 rebajes en aceras y la adecuación de varios espacios públicos.
Diez años rompiendo barreras.
Presupuesto.
Entre los años 2000 y 2009, lo que supone una década, el Ayuntamiento de Gijón concedió ayudas por una cuantía de 19.521.756 euros a comunidades de vecinos de la ciudad dentro del plan de apoyo a la eliminación de barreras arquitectónicas, conocido popularmente como el «plan de ascensores».
Expedientes.
El área de Urbanismo tramitó en ese tiempo 1.477 expedientes en relación a otros tantos inmuebles: 933 para instalar ascensores, 277 para rampas, 97 para plataformas elevadoras y 170 para la bajada a cota de ascensores. El Ayuntamiento calcula que todas esas obras habrán beneficiado a unos 30.000 vecinos de todos los barrios de la ciudad.
Subvenciones.
Las condiciones del plan parten de la generalidad de asumir el 50% de la obra, aunque con cifras tope, que se elevan si el inmueble está catalogado. El apoyo municipal busca favorecer la contratación de los trabajos para generar empleo