R. V.
Dorinda García, concejala del PP, publicitaba ayer la necesidad real y urgente de que el Ayuntamiento de Gijón active un «plan de emergencia social» ante el incremento de las necesidades de los colectivos más desfavorecidos en esta situación de crisis. La edil y senadora popular avalaba su propuesta a partir de los últimos datos de la Cocina Económica. Esa entidad ofreció el año pasado 128.111 comidas a personas necesitadas: 16.663 más que en el año anterior. «Cáritas no nos ha podido dar aún los datos concretos, pero sí han detectado un incremento de las personas que acuden a las parroquias a pedir ayudas para comida. Y es que en Gijón hay gente que pasa hambre», sentenció García.
El reconocimiento a la labor de esas organizaciones por parte de la concejala popular se convirtió en la antesala a un duro ataque al trabajo que, en la misma dirección, realiza la Fundación Municipal de Servicios Sociales, que preside la concejala socialista Esperanza Fernández Puerta. «Parece ser que no está capacitada para hacer frente a esta situación que viven muchas personas en la ciudad», indicó García en referencia a Fernández Puerta. Y es que a la concejala del PP le parece un ejemplo de desidia del trabajo de la Fundación que aún no tenga concretados los datos estadísticos de su trabajo en los dos últimos ejercicios. Esa base le parece más que necesaria a la política de la oposición Dorinda García para calibrar las necesidades reales de la población gijonesa en materia de atención asistencial.
La concejala popular realizó estas reflexiones tras la celebración de una reunión de la comisión municipal de Políticas Integrales, donde pidió información concreta al equipo de gobierno sobre todas las ayudas concedidas y denegadas en los programas de atención a familias, a colectivos desfavorecidos y de emergencia social.