Eloy MÉNDEZ
El Centro Asturiano de La Habana incluyó en su demanda para obligar al Grupo Covadonga a ejecutar la fusión entre ambos clubes una cláusula en la que pide permiso al juez para solicitar un crédito bancario por valor de 400.000 euros. La sociedad de Mareo estaba incapacitada para realizar este tipo de movimientos bancarios en virtud de los acuerdos firmados con el Grupo, pero ahora considera que ha llegado el momento de comenzar a operar de manera independiente, a la espera de una resolución sobre el contencioso. En la demanda se solicita también que los tribunales anulen la asamblea extraordinaria grupista del pasado día 30 de diciembre que revocó la fusión y que incapaciten al club de Las Mestas para llegar a acuerdos de expansión con otras partes.
La directiva del Centro Asturiano, presidida por Marco Tuñón, decidió llevar al Grupo Covadonga ante el juez tres días antes de que sus socios revocasen en las urnas los acuerdos de fusión entre ambas entidades. En su demanda, presentada ante el Juzgado de instrucción número 3 de Gijón, solicita que se obligue a las partes contratantes a ejecutar el proceso iniciado en 2005 y ratificado posteriormente por sus socios. Además, también pide paralizar cualquier acción que vaya en contra de la operación -en clara alusión a la asamblea extraordinaria grupista que revocó los acuerdos hace unas semanas- y que el Grupo no pueda iniciar negociaciones con otras sociedades similares hasta que no exista una sentencia en firme sobre el asunto -en relación a las conversaciones que la directiva grupista mantiene con el Club Hípico Astur para el arrendamiento de parte de sus terrenos.
De esta forma, el Centro Asturiano de La Habana mueve ficha después de que sus máximos responsables hayan defendido públicamente en varias ocasiones que la situación financiera del club está saneada. Sin embargo, ante la imposibilidad de llevar a cabo por el momento la fusión, la sociedad se ve abocada ahora a recurrir a un crédito bancario que le permita afrontar un horizonte económico despejado. En pocas palabras: ante la negativa del Grupo a ejecutar la absorción, la salida más viable para la entidad es recurrir a un banco.
Los acuerdos de fusión entre ambas partes fueron firmados en el año 2005 por los ex presidentes Ángel Cuesta y Juan José García Rúa y ratificados posteriormente por las asambleas de ambos clubes. Sin embargo, varios recursos judiciales frenaron la operación hasta finales del pasado año. Una vez solventados los obstáculos de los tribunales, el Grupo decidió que sus socios volvieran a votar sobre la conveniencia o no de la absorción, al entender que «las condiciones iniciales de los pactos firmados habían cambiado sustancialmente tras el paso de cuatro años». Finalmente, la asamblea grupista dijo «no» al proceso tres días después de que el Centro Asturiano acudiera al Juzgado número 3.
Desde la directiva del club de Mareo se quiere mantener un «absoluto silencio» sobre la demanda presentada «hasta que no exista una resolución judicial al respecto». Hace una semana, Marco Tuñón manifestó que «evitaría pronunciarse sobre todo este asunto porque es algo que debe decidir un juez». Por su parte, la junta del Grupo Covadonga está todavía a la espera de recibir el documento del Juzgado y tampoco quiere valorar una situación «que por el momento desconocemos», en palabras del presidente Enrique Tamargo. No obstante, la intención de los directivos grupistas es pasar página cuanto antes y dar por terminado el tema de la fusión, aunque también son conscientes de que todo el asunto está pendiente de lo que finalmente decida un juez.