Á. C.
«Las empresas jugueteras no ofertan productos que puedan adaptarse a las necesidades de niños con discapacidad. Nuestra labor se centraría en conocer cada situación de los pequeños y ejecutar un juguete que pueda adecuarse a su funcionalidad», afirma Alejandro Fernández, miembro de «Flecha toys». El sistema a desarrollar tendría su base en la informática. «Contaríamos con una impresora tridimensional, que imprimiría el producto capa por capa hasta que concluya el diseño exacto realizado por ordenador. El mercado está muy generalizado y esto permitiría ofertar un producto a la carta», concluye Fernández.