E. M.
El Grupo Covadonga propuso al Club Hípico Astur (CHAS) hacerse cargo de una hipoteca de 900.000 euros a la que se enfrenta la sociedad ecuestre durante los próximos quince años a cambio de arrendar parte de sus instalaciones con una opción de compra. Esa fue una de las claves de las conversaciones informales que mantuvieron hace unas semanas el presidente grupista, Enrique Tamargo, y el vicepresidente del CHAS, José Valdés, con el objetivo de propiciar un acuerdo entre ambas partes para compartir equipamientos deportivos.
Durante estas negociaciones, Tamargo se mostró partidario de llegar a un principio de acuerdo con el CHAS para después presentar ese documento ante una asamblea extraordinaria de socios, aunque en ningún momento se inclinó por convocar dicha asamblea de manera inmediata ni de tomar ningún pacto definitivo al margen de ésta. Además, también se mostró dispuesto a que los más de 600 socios de la entidad de Castiello pudieran utilizar todas las instalaciones grupistas sin ningún impedimento.
Esta propuesta será la que los socios del CHAS deberán valorar en la asamblea extraordinaria que su directiva convocará en pocas semanas para analizar también la oferta de un gran grupo empresarial que pretende construir un complejo deportivo polideportivo en sus terrenos.
Los cuatro puntos básicos de la demanda del Centro Asturiano para propiciar su fusión con el Grupo:
1.º Que se ejecute de manera inmediata la absorción del Centro Asturiano de La Habana por parte del Grupo Covadonga, de acuerdo a lo firmado por ambas partes en el año 2005 y a lo acordado por sendas asambleas posteriormente.
2.º La anulación de cualquier acción que vaya en contra de la ejecución de la fusión, en alusión a la asamblea extraordinaria grupista del 29 y 30 de diciembre que revocó los acuerdos iniciales.
3.º La prohibición de que el Grupo Covadonga llegue a acuerdos similares con otras sociedades hasta que no exista una resolución definitiva sobre el contencioso.
4.º La solicitud de permiso judicial para poder acceder a un crédito bancario de 400.000 euros, operación que los acuerdos de fusión impedían llevar a cabo al club que preside Marco Tuñón.