Á. C.
«Un orfebre puede tardar casi un mes en el diseño y fabricación de una joya exclusiva. Nuestra idea es que, con un simple boceto que envíe el cliente, seamos capaces de fabricar una pieza de joyería a través de un programa informático en tres dimensiones», destaca Álex Maseda, gerente del proyecto. Los componentes del grupo explican que «ya existen países europeos que han desarrollado esta idea, pero todavía no ha llegado a España. Ahorraría trabajo a los orfebres, que podrían tener el molde del diseño en días, y también permitiría que toda persona pueda idear desde su casa su propia joya».