Eloy MÉNDEZ
La directiva del Centro Asturiano de La Habana no tiene pensado de momento solicitar un crédito bancario, ya que las cuentas del club «están saneadas». A pesar de ello, la junta que preside Marco Tuñón incluyó en su demanda para obligar al Grupo Covadonga a ejecutar la fusión entre ambas sociedades una medida cautelar en la que pide permiso judicial para, en caso de que sea necesario, acceder a un préstamo de hasta 400.000 euros. La sociedad de Mareo estaba incapacitada para realizar este tipo de operaciones en virtud de los acuerdos de absorción firmados entre su ex presidente Juan José García Rúa y el antiguo mandatario grupista Ángel Cuesta.
«No tenemos pensado pedir ningún crédito por el momento, pero hemos incluido esta medida cautelar por si se dan circunstancias no previstas antes de que haya una resolución definitiva sobre el tema de la fusión», asegura Marco Tuñón. En este sentido, quiere dejar claro que este tipo de medidas «no suponen necesariamente que se vayan a ejecutar» y que «no sabemos lo que puede pasar hasta que el juez diga si hay o no hay fusión, así que tenemos que estar preparados para todo».
El Centro Asturiano de La Habana emitió una demanda ante el juzgado de primera instancia número 3 de Gijón contra el Grupo Covadonga el 27 de diciembre para obligar a la sociedad que preside Enrique Tamargo a finalizar el proceso de absorción iniciado por ambas partes hace cinco años. En esta demanda se incluyeron varias medidas cautelares, entre las que se encuentra la petición de permiso judicial para la solicitud de un crédito en el caso de que sea necesario.
Además, la directiva de la sociedad de Mareo también pide al juez que anule cualquier operación que sea contraria a la fusión, en clara referencia a la asamblea extraordinaria del Grupo Covadonga que el pasado 30 de diciembre revocó los acuerdos entre ambas partes por un 84% de los votos. El equipo de Tuñón también exige que se incapacite al club de Las Mestas para llegar a acuerdos de expansión con otras sociedades. Esta petición está motivada por las conversaciones informales que Tamargo ha mantenido con miembros de la directiva del CHAS para el alquiler de parte de sus instalaciones.