M. C.
Además del ruido, la polución es el segundo frente que han abierto los vecinos de Veriña, que creen que Arcelor y otras industrias contaminan por encima de los niveles permitidos. Vecinos de la zona también han puesto de manifiesto las reiteradas emisiones a la atmósfera de humaredas procedentes de las Baterías de coque, que están trabajando en malas condiciones por la falta de mantenimiento, según confirmó personal de la empresa siderúrgica.
Arcelor prefirió no hacer comentarios sobre la media docena de humaredas de las baterías que fueron visibles a plena luz del día desde Gijón en las dos últimas semanas.
El portavoz de la Coordinadora Ecologista de Asturias, Fructuoso Pontigo, mostró su respaldo a los vecinos y aseguró que «la Consejería de Medio Ambiente que dirige el señor Buendía está permitiendo los constantes episodios contaminantes» de las baterías, al no obligar a Arcelor a ejecutar las inversiones necesarias para corregir ese problema. «Esta situación está afectando a la salud de todos los asturianos al elevar el nivel de partículas en suspensión, óxidos de nitrógeno, benceno, dióxido de azufre y metales pesados», que provocan o agravan las enfermedades respiratorias, indicó. Pontigo pide al Principado que ordene a Arcelor que cumpla la legislación ambiental o cierre las Baterías de coque hasta que lo haga.
Al Principado, en cambio, no le constan los elevados niveles de contaminación que denuncian vecinos y ecologistas. De hecho, la resolución de la Procuradora concluye que «no resulta acreditada» un incumplimiento de los límites legales de emisiones a la atmósfera, tomando como base los informes que le remitió la Consejería de Medio Ambiente, que atribuye el incremento de contaminación en la zona al movimiento de camiones, más que a las emisiones por chimenea.