M. CASTRO
Tras el dictamen de la Procuradora General del Principado que da un toque de atención a la Consejería de Medio Ambiente y al Ayuntamiento por su pasividad ante los incumplimientos medioambientales de la factoría de Arcelor-Mittal en Gijón, los vecinos de Veriña esperan ahora otra resolución similar del Parlamento europeo, al que también pidieron amparo por los problemas medioambientales de su parroquia, que atribuyen a la industria pesada.
Los vecinos acudieron a la Comisión de Peticiones del Parlamento europeo para denunciar lo que consideran incumplimientos en materia de ruido y de contaminación del aire por parte de Arcelor-Mittal y que ninguna Administración tomaba cartas en el asunto. La queja, que en su día fue admitida a trámite, tardará previsiblemente en resolverse, dados los tiempos en los que suele decidir sobre las quejas esta comisión europea.
De momento, los vecinos ya han conseguido el amparo de la Procuradora General, que recomienda al Ayuntamiento y a la Consejería de Medio Ambiente que hagan inspecciones para garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental de la factoría de Arcelor-Mittal en Gijón, y que sancionen a la empresa si no corrige los problemas. La Procuradora considera probado que Arcelor sobrepasa los límites legales de contaminación acústica, aunque entiende que «no resulta acreditado» el incumplimiento de las normas de contaminación atmosférica por parte de la empresa, tal como también denuncian los vecinos. La Procuradora dio por buenos los informes del Principado que atribuyen la polución al tráfico rodado en las factorías en la zona y no a los humos vertidos por la actividad productiva.
Vecinos y grupos ecologistas han denunciado las reiteradas emisiones a la atmósfera durante las últimas semanas de nubes de humo negro, procedentes de las baterías de coque, que trabajan de forma deficiente por falta de mantenimiento, según personal de la empresa. Esas humaredas han podido ser vistas desde distintas partes de la ciudad. También se han producido otras, rojizas, que son emisiones de la acería o de los hornos altos.
El presidente de la Asociación de Vecinos San Martín de Veriña, Amancio López, instó ayer a la concejalía de Medio Ambiente del Principado y al Ayuntamiento de Gijón a «que cumplan la resolución» que ha tomado la Procuradora General. «La contaminación sigue y los ruidos siguen», agregó.
López indicó ayer que va a ponerse en contacto con los representantes de otras parroquias afectadas, como las de Poago, Monteana, Porceyo, Tremañes y San Andrés de los Tacones, para decidir qué medidas tomar ahora. Antes de nada, abogó por «hablar otra vez con Arcelor», para ver si la empresa puede corregir los problemas que denuncian los vecinos. También planteará el asunto en la reunión de la federación vecinal de la zona rural, «Les Caseríes», que se celebra mañana, miércoles. Además de las parroquias reseñadas, el oeste de la ciudad es también una de las zonas del concejo que más sufren los problemas medioambientales ocasionados por la cercana zona industrial.