M. C.
La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón, Dulce Gallego, señaló ayer respecto a la recomendación de la Procuradora General para que el Ayuntamiento controle el exceso de ruido de Arcelor-Mittal, que «ya lo venimos haciendo y seguiremos vigilantes».
Dulce Gallego también indicó que es la Consejería de Medio Ambiente del Principado la que «tiene la competencia en materia de disciplina ambiental» y también quien tiene «la potestad de sanción».
Dicho esto, Dulce Gallego apuntó que la Autorización Ambiental Integrada concedida por el Principado a Arcelor (pero que la empresa ha recurrido en un contencioso-administrativo) incluye medidas correctoras que en algunos casos «tienen que implementarse, tanto en lo que se refiere a contaminación atmosférica como acústica». No obstante, Gallego insistió en que la multinacional siderúrgica ha efectuado en los últimos años inversiones para disminuir los efectos de la actividad fabril sobre el medio ambiente. «Desde este Ayuntamiento la concejalía de Medio Ambiente, conmigo y con mis predecesores, hemos hecho un trabajo muy grande con Arcelor. Y también la Consejería de Medio Ambiente, para que se hicieran inversiones en materia medioambiental».
En cuanto a la contaminación atmosférica, apuntó que la estación de control más cercana, ubicada en la avenida de la Argentina, recoge «valores normales» en todos los parámetros «a excepción de las partículas menores de diez micras, que en 2009 superaron en 45 ocasiones la media», un exceso «que ha ido bajando en los últimos cinco años, lo que demuestra la mejoría de la calidad del aire». Gallego recordó que estas estaciones miden los principales contaminantes, con independencia de su procedencia, que puede ser el tráfico rodado, alguna obra cercana o la actividad industrial.