Villaviciosa,
Mariola MENÉNDEZ
Lograr la aprobación de los presupuestos municipales se ha convertido en el principal quebradero de cabeza para el equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Villaviciosa, formado por el matrimonio de conveniencia entre el Partido Popular y URAS-PAS. El concejal independiente adscrito a esta última formación, Rogelio Estrada, rechaza las cuentas al no incluir inversiones para el futuro museo del azabache, la recuperación de la muralla de la Villa o recoger una exigua partida para el traslado de la biblioteca. Estrada considera más que insuficientes los 6.000 euros destinados para la reubicación del fondo bibliográfico municipal, cuando sólo la adecuación del edificio de la calle del Agua ronda los 86.000 euros.
El portavoz del Partido Popular y concejal de Hacienda, Juan Basilio González, defiende que «incluimos unas partida para el estudio del traslado de la biblioteca. Insisto en que estos presupuestos son una cuestión de mínimos para seguir caminando mientras estamos pendientes de los remanentes de 2008 y así mantenemos el gasto corriente», destacó.
González argumenta que el Pleno que se celebró en diciembre, en el que se debatieron los presupuestos para este año «dio la impresión de que no salieron adelante por culpa del PP y fuimos responsables todos, incluidos los socios de Gobierno». A las tensiones con sus compañeros de mandato, concretamente, con Rogelio Estrada, quien ya había anunciado su oposición a las cuentas, se sumó la ausencia de dos ediles del Partido Popular, Ana López y Sergio Cuadra. Este último se disculpó por haberse visto obligado a abandonar el salón de plenos debido a un asunto personal que no quiso precisar.
Juan Basilio González aseguró de forma tajante que en el Grupo municipal Popular están «hartos de taparle las espaldas a Rogelio Estrada con temas de urbanismo delicados y de quejas por su actuación. Hay muchos errores en el Plan General de Ordenación Urbana, espero que de buena fe». Así, pone como ejemplo «parcelaciones hechas y aprobadas por el Ayuntamiento, certificadas con derechos de edificación no hace más de dos años, y ¿ahora cómo puedes quitar esos derechos de edificación? Es un expolio y por ahí no va a pasar el PP. Estamos aquí para reordenar el concejo», señaló. González calcula que las indemnizaciones por esta cuestión podrían suponer a las arcas municipales 600.000 euros.
Desde las filas populares reconocen que las discrepancias en los presupuestos y en el PGOU (actualmente en exposición pública) han colmado su paciencia. Es más, González no duda en calificar a Estrada de «desleal, soberbio y prepotente». También le critica porque considera que «hace y deshace en urbanismo con total opacidad y se entromete en cuestiones del resto de concejalías».
Toda esta trifulca política se ha desencadenado después de muchos meses de tensiones internas en el equipo de gobierno municipal y ha estallado en ausencia del alcalde, Manuel Busto (de URAS-PAS), que se encuentra de vacaciones. El portavoz del PP destaca que el lunes su grupo le trasladará su malestar al regidor y le exigirán que le llame al orden. En el caso de que Rogelio Estrada no cambie de actitud los populares amenazan con «romper la disciplina de cortesía de voto en sus comisiones y también en la de Obras», materia de la que es responsable el otro concejal de URAS-PAS, Xicu Díaz.
Juan Basilio González agrega que entonces «votaremos como nos parezca. En el caso de que no haya diálogo, pediremos al Alcalde que destituya a Rogelio Estrada de la concejalía de Urbanismo y Medio Ambiente».