E. M.
Los trabajos previos a la remodelación de la avenida de Castilla comenzaron ayer con el corte parcial de dos de los cuatro carriles de la arteria entre las avenidas de Torcuato Fernández Miranda y Rufo García Rendueles. A partir de ahora se mantendrá la circulación en este trayecto, pero tan sólo estará permitido el tránsito de coches por un carril en cada dirección. Pocas horas después de que se iniciara la nueva ordenación del tráfico se produjeron los primeros atascos en las calles próximas.
El Ayuntamiento tiene previsto que la reforma de la avenida de Castilla se prolonguen durante el próximo año y medio. Así, en el mes de abril comenzará la construcción del aparcamiento subterráneo situado debajo de la vía y que permitirá la creación de 300 plazas para residentes del barrio de La Arena. Paralelamente, se iniciará también la glorieta que ordenará el tráfico en el actual cruce con Rufo García Rendueles y la avenida de El Molinón, que no supondrá ningún trastorno para el tráfico, tal y como indicó hace una semana el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo.
En el mes de mayo está previsto que el corte parcial que se inició ayer se extienda a todo el tramo entre Torcuato Fernández Miranda y el puente de Piles, por lo que estará prohibida la circulación en la mitad de la avenida de Castilla durante varios meses. En la otra mitad, entre Emilio Tuya y la avenida de la Costa, se mantendrán operativos dos carriles, uno en cada sentido, y se habilitarán zonas de carga y descarga para favorecer la llegada de las mercancías a los negocios de la zona.
Los responsables municipales se comprometieron la semana pasada con vecinos y autónomos de la avenida a facilitar el acceso a los garajes y los portales durante todas las obras de remodelación y también a paralizar los trabajos en uno de los tramos durante los meses de verano para aliviar las pérdidas que, previsiblemente, sufrirán los pequeños empresarios que tienen negocios en este importante eje del barrio de La Arena.