R. GARCÍA / M. PÉREZ
La presencia de trabajadores de diversas empresas de seguridad fue ayer permanente en Somió. Los vecinos de esta zona de la ciudad están contratando nuevos servicios para dificultar las posibles acciones de los delincuentes y evitar que se produzcan asaltos mientras duermen.
En una de las urbanizaciones de la parroquia gijonesa, el dueño de un chalé habla con un trabajador de Securitas: «Mira a lo que hemos tenido que llegar», dice resignado este vecino. «Tenemos que prevenir y por eso hemos aumentado nuestros sistemas de seguridad». Combatir este tipo de delitos es difícil, según otro vecino de la zona, temeroso incluso de abrir la puerta y poco dispuesto a dar su identidad. Para este gijonés, a pesar de que la Policía ha incrementado la presencia tras los sucesos del fin de semana, «los delincuentes son difíciles de cazar. Nosotros ahora ponemos la alarma de casa hasta para ir a por el pan», añade.
Otro vecino de la zona asegura que «la seguridad privada es un gasto», pero lo califica de «necesario para vivir». «Lo que está claro es que no podemos tener un agente de la Policía en cada esquina para vigilar nuestras casas», concluye esta persona. Los asaltos a varios chalés de la parroquia de Somió que tuvieron lugar la madrugada del jueves y del viernes han causado una alarma en el vecindario a la que ahora las autoridades intentan responder con más agentes y con controles preventivos en las carreteras de acceso y salida de la ciudad. Los funcionarios sospechan que tras estos hechos pueda hallarse una banda organizada con amplia movilidad geográfica y, por tanto, muy difícil de detener. Los vecinos aseguran además que los delincuentes entraron durante la noche y usaron «algún tipo de spray» para evitar que se despertaran durante el robo.
«El asaltante se puede colar en cuanto la Policía dé la vuelta a la esquina, pero lo que es cierto es que notamos que vienen muchos agentes por aquí, sobre todo de noche, y eso quieras que no se agradece». Este vecino de Somió asegura que cada vez que llega a su casa por las noches después de atender su negocio se percata de la presencia de patrullas en la zona: «Hay que tener más vigilancia en Somió, aunque sin agobiar tampoco a los vecinos», explica.
Muy cerca de la puerta de este vecino, a escasos metros de una de las casas asaltadas el pasado fin de semana, vive una joven que confiesa haber tenido «miedo en el momento en el que tuvo lugar el suceso». En este caso, la mujer confía en la ayuda de su perro, «siempre ladra cuando hay gente que no conoce alrededor y de hecho lo oímos el día del suceso, pero no nos preocupamos mucho. Ahora seguro que estaremos más atentos». Los vecinos se esfuerzan estos días en seguir los consejos de la Policía y vigilan no dejar ninguna ventana abierta ni con las persianas subidas. Esta mujer de Somió asegura que tiene «contacto habitual con la Policía». Los agentes les visitan y les preguntan sus necesidades «y si hemos visto a alguien extraño», relata desde el anonimato.
La Unidad de Delicuencia Especializada y Violenta (UDEV) continúa, por su parte, las investigaciones. El jefe superior de Policía, Baldomero Araujo, aseguró ayer durante la presentación de los resultados de la campaña especial de seguridad de Navidad que «en la investigación de estos casos hay elementos interesantes que darán resultado y esperamos tener una solución similiar a la de Colloto, cuando se consiguió detener a los responsables de los asaltos».
Araujo también fue preguntado durante la presentación de resultados por los avances en la investigación acerca de los atracos de dos sucursales de Cajastur en Viesques y Roces. La Policía pensó en un primer momento que ambos atracos habían sido realizados por la misma banda, un extremo que ahora parece que se confirma. Araujo dejó entrever que los agentes cuentan ya con datos sobre los delincuentes, a los que podrían tener ya identificados: «Tenemos que probar que las personas que investigamos son los autores de los hechos».
Los hechos:
Denuncia.
Varios propietarios de casas unifamiliares de la parroquia de Somió han denunciado el asalto sufrido en sus domicilios durante las noches de los pasados jueves y viernes. Los delincuentes habrían actuado además en casas de Villaviciosa.
Método.
Sin provocar ruido ni grandes desperfectos, tan sólo con un pequeño agujero en la ventana, los asaltantes entraron en las viviendas y narcotizaron a los ocupantes.