R. GARCÍA
Wilson P. T., el joven acusado de apuñalar a Christian Díaz y acabar con su vida en la madrugada del domingo 12 de octubre de 2008 en los Jardines de la Reina, se enfrenta a una acusación de un delito de asesinato. El fiscal encargado del caso y la acusación particular defendieron ayer esta pena para el joven durante la comparecencia que tuvo lugar en el Juzgado de instrucción número 1 de Gijón.
Durante el acto, la juez informó al principal acusado y a los dos jóvenes que le acompañaban en el momento del suceso de los cargos penales que se les imputan. Wilson P. T., autor confeso de los hechos, podría enfrentarse a una condena de hasta 20 años de cárcel.
Tras esta primera comparecencia las partes implicadas en el proceso -acusación particular, fiscalía y defensa- tienen un plazo de cinco días para solicitar las pruebas que consideren oportunas para cerrar la investigación. El fiscal ya ha pedido que consten en el sumario los antecedentes penales de Wilson P. T., que hasta ahora no habían sido incorporados.
Una vez que concluyan los trámites de instrucción, el caso será derivado a la Audiencia Provincial. Los magistrados de esta sala serán entonces los encargados de seleccionar a las nueve personas que participarán en el jurado que juzgará a los acusados. El juicio se celebrará, según fuentes cercanas al caso, «en el último trimestre de este año».
Antes, las partes deberán concretar los delitos que imputan a cada uno de los acusados en este proceso y elevar al juez sus peticiones de condena o de libre absolución en caso de que así lo consideren. Los abogados podrán entonces incluir en sus calificaciones agravantes o atenuantes del delito cometido por sus clientes.
Los abogados de los dos jóvenes que acompañaban a Wilson P. T. en el momento del suceso han pedido a la juez que se archive el caso de sus clientes al considerar que no tuvieron participación en la muerte de Christian Díaz. Sin embargo, la magistrada considera que debe imputarse a los tres jóvenes en el proceso, aunque luego estos dos amigos no sean condenados.