J. L. ARGÜELLES
La Comisión Europea (CE) espera que la autopista del mar entre los puertos de El Musel y Nantes-Saint Nazaire, en la fachada litoral occidental francesa, absorba entre un 3 y un 5 por ciento del tráfico pesado que atraviesa los pasos occidentales de los Pirineos. El objetivo es que la conexión, cuya entrada en servicio está a la espera tan sólo del visto bueno de los parlamentos español y galo, se haga con unos 40.000 camiones (o su carga equivalente, en remolque) durante el primer año, y hasta 80.000 vehículos en un lustro. Son datos que corrigen las previsiones conocidas hasta ahora.
Esas cifras trascendieron ayer, después de que la CE autorizase las ayudas de 30 millones de euros que recibirá GLD Atlantique, la sociedad que gestiona la autopista del mar. Este consorcio está formado por los grupos franco-italianos Dreyfus y Grimaldi, además de por los dos puertos de referencia, El Musel y Nantes-Saint Nazaire, que tienen una participación minoritaria. El vicepresidente de la Comisión y aún comisario de Transportes, Antonio Tajani, manifestó su satisfacción por ese acuerdo: «Contribuirá a maximizar el potencial de la red europea de transportes, al tiempo que ayudará a la progresiva adopción de medios de transporte menos contaminantes». Tajani, que pasará a ocupar Industria y Emprendimiento en el nuevo Gobierno de Barroso, en el que será sustituido por Siim Kallas, visitó el pasado mes de julio El Musel y expresó su sintonía con los planes de ampliación del principal puerto asturiano para hacer una terminal importante en el Arco Atlántico.
La CE no sólo autorizó esos 30 millones en subvenciones, que abonarán los gobiernos de España y Francia a partes iguales, sino que también aprobó otra ayuda de la Unión Europea de otros 4 millones, aproximadamente. La autopista del mar entre El Musel y Nantes-Saint Nazaire ha sido bautizado por la Comisión con el nombre de Fres Mos e incluida en el programa comunitario intermodal «Marco Polo II». Esta iniciativa europea para incentivar el transporte intermodal, con un apoyo decidido a los movimientos de mercancías por vía marítima y ferrocarril, en detrimento de la carretera, incluye un total de 22 proyectos, con una financiación global de 66,3 millones de euros.
Las autopistas del mar son una de las apuestas de la CE para reducir contaminación ambiental y aliviar las colapsadas carreteras continentales. De ahí que la normativa de la UE autorice a los estados la aprobación de ayudas específicas para ese objetivo: hasta el 35 por ciento de los costes subvencionables dentro de los cuatro primeros años de explotación de la línea. La Comisión no ha puesto ningún obstáculo a la autorización de las subvenciones hispano-francesas a esta autopista del mar atlántica. Algunos eurodiputados se hicieron eco, durante los últimos meses, de la protesta de las navieras de sus países. Sin embargo, no han tenido nada que hacer en un pulso que tenían perdido de antemano. La estrategia europea es clara en este sentido: ayudar y fomentar aquellas políticas tendentes a potenciar el transporte de «short sea shipping» o de cabotaje.
El concurso de las autopistas del mar se saldó con dos adjudicaciones, una para la propuesta de GLD Atlantique, y otra para la defendida por Acciona Transmediterránea, que conectará Vigo y Nantes-Saint Nazaire, con carga también en Algeciras. La Comisión sólo autorizó ayer las ayudas para el enlace de GLD Atlantique. Fuentes de la CE explicaron que el Gobierno de España sólo notificó la propuesta para la autopista entre El Musel y Nantes. La conexión entre Vigo y Francia está pendiente de los planes de Acciona Transmediterránea, naviera que perdió los tráficos de PSA Peugeot Citroën en favor de Compañía Marítima Hispano Francesa, que controla Luis de la Peña Riva, empresario con raíces gijonesas. GLD Atlantique tiene lista la estructura necesaria para operar entre Gijón y Nantes, según manifestó a este diario, el pasado 27 de noviembre, el consejero delegado de Grimaldi en España, Mario Massarotti. La Autoridad Portuaria de Gijón tiene pendiente de adjudicación la construcción de la terminal que se hará en los muelles de La Osa para la gestión de los tráficos de la autopista del mar. El nuevo edificio modular, al que optan cinco empresas, debe estar hecho en nueve semanas.