Eloy MÉNDEZ
La Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Rural «Les Caseríes» pedirá en una de sus ocho alegaciones contra el documento de prioridades del Plan General de Ordenación (PGO) que algunas de las grandes infraestructuras proyectadas en el concejo -como la regasificadora que se construye en El Musel o la incineradora prevista en Serín- sean incluidas en el planeamiento urbanístico de la ciudad porque afectan directamente a los ciudadanos. Además, el colectivo vecinal también exigirá al Ayuntamiento una redefinición del núcleo rural que tenga en cuenta «la necesidad de vivienda de los habitantes» de las parroquias.
«Vamos a presentar una serie de alegaciones que sean válidas para todos los ciudadanos de Gijón, porque queremos plantear nuestro propio modelo de ciudad», aseguró el abogado del colectivo vecinal, Antonio García, durante la presentación oficial del documento que entregará en los próximos días a los responsables de Urbanismo del Ayuntamiento. En este sentido, señaló que el escrito se colgará en la página web federacionlescaseries.com para que «todos los gijoneses lo puedan descargar, firmar y entregar ante los técnicos» municipales.
El letrado expuso ante representantes de la práctica totalidad de las asociaciones del concejo los motivos de la redacción de sus ocho alegaciones -«que no sugerencias»-, para después exigir al gobierno local «que nos den una respuesta a todas ellas». En este sentido, insistió en la necesidad de que «no se hurten del PGO» las grandes actuaciones urbanísticas, que se desarrollan a través de planes específicos «para evitar el debate ciudadano».
«Les Caseríes» también denuncia que el documento de prioridades presentado por el gobierno local «no se adecua a la realidad urbanística» del concejo. Por eso, piden a todos los ciudadanos que presenten alegaciones contra el informe «en este momento tan trascendental para la participación ciudadana». Además, el escrito de este colectivo subraya «las contradicciones» existentes entre los tres modelos de ciudad presentados por Urbanismo y exige dar un nuevo tratamiento a los núcleos rurales, figura que califican de «mal definida», por lo que el Ayuntamiento «podrá convertir estos núcleos en suelo urbanizado» fácilmente. Por último, los vecinos solicitan que se garantice «al menos el acceso a vivienda de los descendientes» de la zona rural en fincas inferiores a los dos mil metros cuadrados exigidos en el actual planeamiento urbano.