R. GARCÍA
La pasada Navidad los comerciantes notaron una bajada en las ventas... y también en los delitos. El comisario jefe de Gijón, Francisco López Canedo, ofreció ayer datos sobre el desarrollo de la última campaña para la prevención de robos y hurtos desarrollada por la Policía durante las fiestas navideñas. «Ha sido una campaña positiva», señaló el responsable policial. Canedo alabó estas afirmaciones con datos: durante las fiestas, los hurtos en los locales de ocio bajaron un 21 por ciento, mientras que los robos con fuerza disminuyeron un 56,38 por ciento. A pesar de todo, la Policía detuvo a 126 personas -entre ellas 81 delincuentes reincidentes- después de identificar a 1.127 ciudadanos.
La campaña de Navidad fue llevada a cabo bajo la premisa de la «alerta temprana». Durante la época de compras la Policía se puso en contacto con los comerciantes a través del correo electrónico. Diariamente los agentes informaron de los delitos más preocupantes que se habían producido en la ciudad o en sus alrededores. El objetivo es estar siempre prevenidos. A los comerciantes se les informó hasta en tres ocasiones de la presencia en las calles gijonesas de posibles delincuentes que preguntaban por piezas de oro muy costosas, así como de la actuación de una banda itinerante que había accedido a un centro comercial mediante un butrón en una comunidad vecina, y de la circulación de billetes falsos.
La comunicación es bidireccional. Los comerciantes también informaron a la Policía de la presencia de personas que, por sus actitudes o su aspecto, resultaban sospechosas. De esta manera, la sala del 091 recibió 1.756 llamadas, 745 de ellas de carácter operativo y 997 meramente informativas.
Además, los responsables de la Comisaría se reunieron en quince ocasiones con porteros de locales nocturnos para garantizar la seguridad también durante la noche. Este trabajo conjunto permitió la detención de trece delincuentes -cuatro de ellos menores de edad- que se habían apropiado de objetos de clientes de bares cuando sus víctimas estaban distraídas.
Portavoces policiales señalaron además, tras el encuentro entre los responsables de la Comisaría y los comerciantes, que «se ha notado un aumento en las infracciones por lesiones y por atentados y resistencia a los agentes de la autoridad». Por estos hechos hubo 27 detenciones.
Entre las detenciones más llamativas destaca el arresto de un joven delincuente que suma ya trece detenciones en un año; el de tres sudamericanos que hurtaban prendas en establecimientos textiles de Gijón y el de una pareja de nigerianos que intentó utilizar una tarjeta clonada para realizar compras en distintos establecimientos comerciales de la ciudad.