Un ambicioso proyecto editorial de La Nueva España, a partir del próximo domingo
J. M. CEINOS
La «Historia de Gijón» que los próximos doce domingos encontrarán en los quioscos los lectores de LA NUEVA ESPAÑA se presentó anoche en el mejor recinto: el Centro de Cultura Antiguo Instituto, es decir, en la segunda sede del Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía, levantado a caballo entre los siglos XVIII y XIX por iniciativa de Gaspar Melchor de Jovellanos como referente de lo que el patricio ilustrado pretendía para su patria chica y para el resto de la nación: el progreso a través del conocimiento que da el estudio.
Y de conocimiento se trata la obra, dividida en doce volúmenes, en la que han trabajado dieciocho reputados historiadores y que, como aseguró en el acto el coordinador de «Historia de Gijón», Javier Rodríguez Muñoz, «se presenta hoy aquí, en este histórico edificio, una "Historia de Gijón" que ha tenido una cocción lenta, como lo requiere toda obra histórica en la que, junto a la síntesis, se aborde también la investigación de las fuentes primarias. Para poder ofrecer un panorama completo del devenir histórico de Gijón, desde que los primeros humanos hollaron el territorio de lo que luego iba a ser su territorio concejil hasta el siglo XX, hubo que desbrozar e investigar grandes parcelas que habían permanecido ocultas al conocimiento histórico».
O dicho de otra forma, en palabras de la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, que presidió el acto, «saludamos de forma entusiástica esta obra, en la que hemos podido colaborar», una obra que, en palabras de la Alcaldesa, es «rigurosa y atractiva y por eso va a entusiasmar, ya que conecta con nuestro ADN». Fernández Felgueroso también tuvo cariñosas palabras para los hijos de Silverio Cañada, inestimables artífices de «Historia de Gijón», a quienes felicitó «porque la editorial más importante que tuvo Asturias se mantenga altiva».
En la presentación de la obra también participaron Daniel Peribáñez Caveda, que es autor de los volúmenes sexto y séptimo, centrados en la Edad Moderna y en el siglo XVIII, respectivamente. Destacó el historiador la gran laguna que para los investigadores supone el período que va desde el incendio de Gijón, en 1395, y la segunda mitad del siglo XVI, «cuando Gijón prácticamente desaparece de las crónicas», y destacó, del siglo de la Ilustración, la visión de Jovellanos sobre el puerto, quien, afirmó el historiador, «en 1784 se adelantó dos siglos al señalar la construcción del dique (del puerto exterior) no en El Musel, más cerca del Cabo Torres».
Rubén Vega García es coautor con Carlos A. Gordón del último volumen, dedicado a la etapa del franquismo y a los años de la transición en la ciudad. En su intervención, Vega se felicitó, como historiador, de que «este tipo de publicaciones llega a muchos sitios, con una tirada que los historiadores no podemos ni soñar», tras señalar que «Historia de Gijón» es «fruto de Silverio Cañada, un editor de casta».
Luego, el historiador definió a Gijón como una ciudad «que giró en torno al puerto y a la industria», lo que marcó sus señas de identidad en el siglo XX como «obrera y fabril, de ahí su perfil sociopolítico; que fue federal, republicana, melquiadista y anarcosindicalista antes de la Guerra Civil», pero, ante todo, «vital, asociativa y contestataria», lo que choca con lo que un juez sevillano destinado en Gijón dijo hace un siglo: «Qué ciudad, cuando no llueve hay huelga, y algunos días las dos cosas».
los protagonistas
«Hubo que desbrozar e investigar grandes parcelas que habían permanecido ocultas»
Javier Rodríguez Muñoz
Coordinador de la obra
«Gijón desapareció de las crónicas desde el incendio de 1395 hasta el siglo XVI»
Daniel Peribáñez Caveda
Autor de los tomos 6 y 7
«Saludamos de forma entusiástica esta obra en la que hemos podido colaborar»
Paz Fernández Felgueroso
Alcaldesa de Gijón
«Estas publicaciones tienen una tirada que los historiadores no podemos soñar»
Rubén Vega García
Autor del tomo 12
«La historia de la ciudad de Gijón necesita ser contada y, sobre todo, leída»
Alberto Pérez Cueto
Director de Telecomunicaciones