Eloy MÉNDEZ
La Piquera se ha convertido definitivamente en un quebradero de cabeza para toda la parroquia de Jove. Dos meses y medio después de que la Empresa Municipal de Aguas (EMA) prohibiera el consumo en esta fuente y en la de El Muselín por altos índices de mercurio, los vecinos han detectado ahora que los caños del acuífero expulsan «barro». Según aseguran, esta situación se podría deber a los vertidos que una empresa dedicada al transporte de residuos realizó hace cinco años en la finca donde se encuentra el origen del manantial. Por eso, temen que «hayamos estado bebiendo desde 2005 un agua completamente contaminada».
Los vecinos detectaron por primera vez un color «marrón» en el agua que salía de La Piquera «hace aproximadamente una semana». «Creemos que, debido a la lluvia que ha caído en los últimos días, se ha podido filtrar la tierra que vertieron hace tiempo hasta donde nace el manantial», asegura José Luis Díaz Cabo, residente en Jove desde hace décadas. Por este motivo, un grupo de afectados se desplazó recientemente hasta la finca donde se depositaron los residuos para comprobar que «la fuente se encuentra tan sólo cinco metros y medio por debajo del nivel del suelo». Por todo ello, ahora solicitan una investigación que aclare si la actuación de la empresa que realizó los trabajos contaba «con todos los permisos municipales en regla» y si ése es el motivo de la contaminación de La Piquera por mercurio.
El hallazgo de este metal pesado en el acuífero hace dos meses destapó una tormenta vecinal y política de relevancia. La EMA decidió prohibir el consumo de agua en la fuente después de que un estudio aleatorio realizado por la Autoridad Portuaria de Gijón detectase índices de esta sustancia casi siete puntos por encima de lo permitido legalmente. A raíz de esta medida, los consumidores habituales exigieron explicaciones al Ayuntamiento y la oposición del Partido Popular llevó el asunto a un tenso Pleno municipal en el que la concejala de Medio Ambiente, Dulce Gallego, aseguró que los responsables de su departamento no tienen la obligación de realizar análisis periódicos en manantiales de la zona rural del concejo. Aun así, se comprometió a llevarlos a cabo en adelante.
Hace un mes, un grupo de vecinos de Jove inició una campaña de recogida de firmas para instar a las autoridades locales y autonómicas a iniciar una investigación sobre la situación de las fuentes de la parroquia, de las que han bebido durante décadas y, actualmente, cuentan ya con más de doscientas. Cuando finalicen la recogida, entregarán el documento a representantes de los tres grupos políticos municipales y de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras.
La cronología.
- A mediados del mes de noviembre del año pasado, la EMA prohibió el consumo de agua de las fuentes de La Piquera y El Muselín después de que un estudio detectara altos índices de mercurio.
- La medida levantó un gran revuelo en el vecindario y acabó en el Pleno municipal.
- Ahora, los vecinos denuncian que La Piquera mana «barro» debido al depósito de residuos hace cinco años en la zona.