R. VALLE
El equipo del área de parques y jardines del Ayuntamiento de Gijón ya está preparado para afrontar la tercera gran actuación en el arbolado del emblemático parque de Isabel la Católica desde principios de la década de los noventa del siglo pasado. Para empezar ya hay una reserva económica de 160.527 euros y para seguir ya hay un diseño de actuación a partir del reconocimiento de que «los árboles no son eternos», como ayer mismo dijo el jefe de jardines del área de Medio Ambiente, Juan Carlos Martínez. al presentar el proyecto junto a la concejala Dulce Gallego.
Y como los árboles no son eternos, el plan comienza por talar 35 ejemplares, la mayor parte chopos que están en mal estado y pueden representar un peligro para los viandantes. Los técnicos municipales han vuelto a usar un tomógrafo como en el rehabilitado parque de Atalía en El Natahoyo, para detectar aquellos árboles que tienen un alto nivel de podredumbre en su interior.
Esta pérdida se compensa con la plantación de 70 nuevos ejemplares -25 liriodendros, 4 hayas, 15 tilos, 8 alisos, 8 abedules y 6 laureles- y el traslado, dentro del propio espacio del parque, de 15 tilos. Esta mejora del arbolado afectará a todas las áreas del jardín, aunque con especial incidencia en la zona del «kilometrín», la más castigada por los vientos procedentes del mar. Los trabajos comenzarán dentro de mes y medio y darán lugar a más de una imagen espectacular ya que se ha decidido realizar la plantación con un cambio de sustratos en pozos de gran tamaño, a lo que se añadirán trabajos de restauración.