J. C. GEA
Es el vértigo de los grandes proyectos: mientras se mantienen en su calidad de tales, se hace muy difícil conciliar la magnitud de sus hipotéticos efectos con la de sus ciertas y contables causas. La inversión de más de mil millones de euros en el Museo de Gijón es la que cae, por el momento, en la parte de las realidades; las previsiones de entre setenta y cien mil visitantes anuales, en la de las conjeturas. Sin duda, han de ser muy solventes los métodos de prospección estadística que se emplean para lanzar esas sondas al incierto futuro; pero al lego le da la impresión de que algo tiene que haber en el proyecto -algo que todavía no se atisba en los rótulos de sus futuros contenidos- que sea capaz de imantar ese notable flujo humano hacia el interior del corazón de Cimadevilla. Ni la llamada de Dios ni la de un salario consiguieron meter en su momento tantas monjas o cigarreres en el viejo corpachón.