P. GALLEGO
En la celebración del patrón de las universidades, Vicente Gotor no desaprovechó la oportunidad de destacar la «limitación de recursos» con la que la Universidad de Oviedo afronta no sólo la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), sino el próximo curso académico. Ante el viceconsejero de Ciencia, Herminio Sastre; la directora general de Universidades, Miriam Cueto, y el presidente del Consejo Social, Rafael Sariego, el rector expuso los logros docentes de la institución asturiana ante un presupuesto menguante: cincuenta títulos de grado, cuarenta y tres de máster y treinta y dos programas de doctorado ya adaptados a Bolonia.
Las cuentas universitarias llegarán al Consejo de Gobierno de la entidad del próximo jueves, 4 de febrero, y según fuentes universitarias, el apartado del presupuesto que más sufrirá los recortes será el de contratación del profesorado. Una decisión paradójica justo antes de la implantación definitiva de la enseñanza superior europea, que exige del docente una mayor especialización y más horas de dedicación -no tanto en horas lectivas como en tutorías o trabajo con el alumno-, pero calificada como «inevitable» ante las estrecheces económicas.
A la espera de cifras oficiales, el único capítulo que, según las mismas fuentes, crecerá será el de investigación, un área en la que la Universidad de Oviedo ha logrado aumentar sus ingresos a través de los recursos obtenidos por sus proyectos y las ayudas estatales y regionales. El potencial de la institución académica como «motor de la investigación, el desarrollo y la innovación» contribuirá, según su rector, a «construir un modelo de economía sostenible que permita una recuperación económica más temprana en nuestra región». Los «niveles de transferencia» de esa ciencia al tejido productivo asturiano se realizarán, según Gotor, a través de los dos «cluster» incluidos en el Campus de Excelencia, Energía y Biomedicina.