Lne.es » Gijón
 Noticia anterior   Noticia siguiente 

Punto final

n El fallido proyecto de fusión del Centro Asturiano y el Grupo Covadonga y los costes personales que ocasionó

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Punto final
Punto final  

MARGARITA DÍAZ BRAÑA Cuando en junio de 2005 se empezaron a saber las intenciones de unir el Centro Asturiano y el Grupo mediante una fusión, se supo también que había más de lo que se estaba diciendo. En una palabra: oficialmente no se decía toda la verdad del negocio, y lo que se sabía invitaba a sospechar que no todas las intenciones eran santas. Considerando las noticias oficiales o privadas, algunos empezamos a sospechar y a tomar posiciones en contra del proceso que llevaría a la desaparición del Centro Asturiano de Gijón y a la rendición del Grupo a la política.

El Centro Asturiano reunió a su asamblea de socios el 24 de julio de 2005 y aprobó unos puntos que habrían de servir de base para la fusión de ambas asociaciones. Es importante matizar que el Centro había ya solicitado su declaración en concurso de acreedores y, por tanto, cualquier paso que se diese habría de ser dentro del proceso judicial abierto. En síntesis, la directiva del Centro sometió a la asamblea tres opciones. Una era «obtener un acuerdo de fusión con el Grupo Covadonga que permita el pago de la deuda sin tener que acudir a la venta de patrimonio». Otra, «la venta de patrimonio, probablemente de una parte sustancial de las instalaciones de Begoña, para proceder al pago de la deuda». La tercera alternativa era la disolución.

La asamblea aprobó la fusión y el entonces presidente del Centro aseguró que estaría hecha en septiembre. A todo esto, los ex presidentes del Centro habían hecho pública su oposición tajante a la fusión, porque supondría la desaparición y por entender que había otras alternativas a los problemas económicos inmediatos.

El presidente del Grupo no convocó la asamblea hasta finales de enero de 2006 y, cuando se reunió, acordó cosas distintas de las aprobadas por el Centro. Pero, lo más importante, no aprobó la fusión con el Centro expresamente; únicamente aprobó la propuesta que habría de presentar el Centro en el concurso de acreedores para liquidar su deuda. Ese acuerdo ofrecía dos posibilidades alternativas. Una era la fusión y otra la venta de patrimonio.

Varios socios del Grupo, entendiendo que lo aprobado infringía los estatutos sociales, presentamos una demanda para que se declarase la nulidad del acuerdo por no haber sido aprobado por dos tercios de los votantes en la asamblea y ser esa mayoría imprescindible para subrogarse en el préstamo que el Centro tenía con la Caja de Ahorros de Asturias, vender los locales de Begoña y admitir el ingreso de socios sin pagar cuota de entrada.

A partir de ese momento cayó sobre nosotros el diluvio universal. En público y en privado cayeron sobre nosotros las peores presiones, insultos, descalificaciones, amenazas, desdenes, coacciones y todo lo imaginable para desmoralizarnos y hacernos desistir de nuestra pretensión. Diez demandantes iniciales quedamos en dos. Tan insoportable fue la presión para ocho de nosotros.

Está en periódicos e internet todo lo que nos cayó encima de Luis Fernández y los suyos (algún empleado del Grupo incluido). Ese socio, que se arrogó la representación de todos los del Grupo, no cesó en sus soeces amenazas hasta muchos meses después. Iba a arruinarnos con demandas por daños a su «amado Grupo» si no retirábamos la demanda. ¿Irá ahora contra el 84% de los socios que dijeron definitivamente que no? ¿Se habrá olvidado ya de todo lo que dijo? Lo más doloroso, lo más triste, es que contó con todo el apoyo entusiasta del entonces presidente y de algunos de sus directivos, como el vicepresidente y después candidato a la presidencia Tasio del Reguero.

La campaña para nuestro descrédito alcanzó cotas de miseria tales como las declaraciones de la entonces concejala de Deportes, Teresa Ordiz, que llegó a decir en una entrevista publicada (28-5-06) que la fusión con el Grupo «es la única salida para el Centro Asturiano y una decisión muy acertada del Grupo Covadonga. Es una lástima que haya personas que entorpezcan este proceso. Creo que quienes han recurrido el acuerdo han de ser conscientes del riesgo en que están poniendo unas instalaciones magníficas. Si hay un embargo y una posterior subasta de esas propiedades, se las podrá llevar cualquiera.» ¿Dirá lo mismo ahora del 84% de los socios del Grupo?

O la ilustrísima señora alcaldesa, que sostenía días antes de la asamblea del Grupo que «la operación está muy bien estudiada». Sin comentarios.

El tiempo acaba poniendo las cosas en su lugar y que los demandantes no íbamos muy descaminados lo demuestra el allanamiento de Grupo a dos de nuestras pretensiones, mientras que nosotros retiramos la tercera, referida al ingreso de socios sin pagar cuota de entrada. Llegamos a un acuerdo ante el juez y ahí terminó nuestra demanda.

En Gijón nos conocemos casi todos y hubo mucha infamia en todo este triste asunto; para muchos hay antes y después. Algunos entresijos del negocio acabarán trascendiendo, otros no, aunque algunos quieran ahora quitarse el hedor de encima haciendo mutis por el foro. Ya no se oye a los principales ideólogos del negocio, cuando tanto de lo que dijeron e hicieron tendrían que explicar ahora.

Las enseñanzas de la fallida fusión están muy bien recogidas en el editorial de este periódico del pasado 2 de enero: «El hecho de que esta absorción no vaya a salir adelante supone, en primer lugar, que Gijón seguirá contando con dos instituciones veteranas y diferenciadas en el ámbito privado de la sociedad civil. Son, por tanto, fibras esenciales del tejido social y el contrapunto necesario a una presencia -a veces más excesiva que razonable- de las instituciones públicas y estatales en el ámbito ciudadano (...) Y todo ello encaminado al beneficio de los respectivos conjuntos de socios y a que la ciudad mantenga el pulso de una sociedad civil pujante, como la que representan ambas entidades».

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA

HACE 25 Y 50 AÑOS

Portadas La Nueva España

Portadas de La Nueva España

Las portadas de hoy de La Nueva España hace 25 y 50 años

     CONÓZCANOS: CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS|CONTRATAR  
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad