R. GARCÍA
Los habitantes de la parroquia de Cenero mostraron ayer, durante la junta ordinaria de su asociación de vecinos, su preocupación ante el proyecto de la empresa Asturiana de Zinc (Azsa) de enviar al vertedero de La Enmesnada, situado en Carbaínos, los residuos derivados de su actividad industrial. Por el momento los afectados no se plantean movilizaciones ya que, en palabras del presidente vecinal, Albino González, «es mejor tener toda la información sobre el proyecto antes de protestar. Esperaremos a que salga a información pública la solicitud de la empresa para realizar los vertidos y será entonces cuando veamos si tenemos que presentar alegaciones o no». De momento, González ya ha solicitado una reunión con el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Gijón, Pedro Sanjurjo, para hablar del proyecto y su repercusión.
«Cenero es una parroquia muy apetitosa para las empresas por lo dispersas que están sus viviendas y por su orografía, pero eso no quiere decir que lo podamos tragar todo», asegura González. Los vecinos, entre tanto, mantienen que se enteraron del proyecto empresarial gracias a este periódico y que los nuevos vertidos pueden traer molestias «en el tráfico y el medio ambiente» de una parroquia ya de por si castigada por la industria. «De momento poco sabemos, pero tenemos el tema muy en mente», concluyó González ante las insistentes preguntas de los 80 vecinos que se mostraron totalmente preocupados. Uno de ellos rechazó «aguantar un cementerio de residuos tóxicos en nuestra parroquia».