R. GARCÍA
Los integrantes de la Asociación de Vecinos «El Carbayu» de Caldones celebraron ayer su asamblea general ordinaria en la que se aprobaron los presupuestos para este año y se pusieron sobre la mesa los principales problemas que preocupan a los vecinos de la parroquia. En este sentido, la presidenta de esta asociación, María Jesús Bárcena, exigió la vuelta del microbús rural que conectaba Baldornón con Vega: «Los vecinos quieren que vuelva este servicio de transporte público y estamos pendientes de la reunión con el nuevo gerente de la Empresa Municipal de Transportes Urbanos (Luis Iturrioz). En el caso de que no se nos escuchen nuestras reivindicaciones, nos planteamos medidas de fuerza».
Durante la reunión, los representantes vecinales de Caldones también expusieron ante los habitantes de la zona las alegaciones que van a presentar al Plan General de Ordenación impulsado por el Ayuntamiento de Gijón. Para Bárcena, el actual modelo urbanístico que se plantea para la ciudad no responde a las expectativas de los habitantes de la zona rural. «Tenemos que respetar especialmente los usos y las tradiciones asturianas, y con este plan eso no se va a conseguir», aseguró. Bárcena se mostró ayer preocupada con el envejecimiento de la población en el concejo y relacionó este fenómeno con el desarrollo del urbanismo: «Hay que crear suelo agrario. Tenemos que ampliar los núcleos rurales y permitir que los jóvenes se queden aquí y que trabajen y vivan en la zona rural».