R. G.
Una mujer de nacionalidad húngara fue detenida el pasado viernes alrededor de la una y media de la tarde acusada de «armar jaleo» en un bar de la calle San Bernardo en el que había discutido con una clienta. No era la primera vez que la arrestada llamaba la atención en ese establecimiento de hostelería, en donde ya había sido detenida por escupir al suelo y dañar parte del mobiliario. Cuando la Policía fue a detenerla, la mujer se negó a entregarles su documentación y los insultó «gravemente». Además, un ciudadano de origen guineano fue detenido a las dos de la madrugada del pasado sábado acusado de agredir a un joven de 18 años que paseaba por el Muro, en principio sin razón aparente. Este arrestado se mostró «muy violento» con los policías que fueron a detenerlo, según informaron fuentes policiales.