Albandi, B. FERNÁNDEZ
Las obras impulsadas por la Autoridad Portuaria de Gijón están colmando la paciencia de los vecinos de Carreño. Los habitantes de Albandi y Carrió llegaron hace unos días a cortar espontáneamente la carretera que atraviesa sus parroquias en protesta por la gran cantidad de camiones que transitan por ella. La Guardia Civil tuvo que intervenir y dispersar a los concentrados.
Los vecinos de ambas parroquias denuncian el incremento del tráfico de camiones para el relleno de las obras del puerto de Gijón, que, según sus cálculos, podría haber alcanzado el millar de transportes diarios. Entre las molestias, los carreñenses apuntan a la gran suciedad de la carretera AS-239, sobre todo en días de lluvia. «Estos camiones tienen los ejes llenos de barro, y a la velocidad que pasan van depositando la suciedad por las casas», denunciaba ayer un vecino, que explicó que «ahora se está extrayendo la parte más arcillosa de la cantera y el lavado de la vía que realizan es insuficiente».
Las casas al borde de la carretera son las que más sufren las consecuencias del paso de camiones, con una frecuencia de al menos uno cada medio minuto, desde las siete de la mañana hasta las siete de la tarde. «La cuba realiza la limpieza los sábados y los días de lluvia, pero casi lo deja peor, porque arrastra el barro hacia las fincas», se queja el vecino, que critica, además, que «los Alsas dejan a la gente en la carretera, y no en la parada, porque los camiones la ocupan durante la comida».
La carretera de las parroquias de Albandi y Carrió forma parte del trayecto que realizan los camiones contratados por la UTE Dique Torres para utilizar materiales de las canteras de Tudela Veguín en Perlora como relleno de las obras del puerto gijonés. La empresa cementera cuenta con una pista interna de tránsito de camiones hasta El Musel. Sin embargo, desde hace varios años y alegando que es para agilizar el transporte, los viajes se realizan por la carretera regional.