La máquina de coser de Conchi, modista de los disfraces de la charanga «Los Revoltosos», echa humo. Quedan muy pocas jornadas para que los veintisiete miembros de esta formación satírica hagan de las suyas, no sólo en el Jovellanos, sino por las calles de Gijón; y sobre todo de Roces, barrio que vio nacer a este grupo. El pasado año tuvieron la gloriosa ocurrencia de ir a actuar al Jovellanos subidos en un carro de un vecino del barrio. Vanesa y Hugo, miembros de la charanga, se casaban de mentirijilla, y los demás invitados no tenían más remedio que seguir a la feliz pareja. Reconocidos, hace unos años, por los comerciantes de la calle Corrida por su original vestimenta, no han conseguido grandes triunfos, pero no pierden el humor ni las ganas de divertirse.