R. GARCÍA
La Policía le seguía la pista desde el 15 de enero y lo tenía identificado. Lo que menos podía pensar el atracador de una joyería, ese mismo día, en la calle de Los Moros, que fue perseguido sin éxito y buscado durante ocho horas en un edificio del centro de la ciudad, es que lo iban a detener en la oficina del Inem de la calle Fermín Canella cuando solicitaba el cobro de un subsidio por desempleo. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón consiguieron ayer terminar con las andanzas delictivas de G. G. J., de 32 años, que se llevó 200 euros a punta de navaja el 15 de enero de una joyería de la calle Los Moros después de agredir a la dependienta. «Ahora estamos más tranquilos», señaló la afectada a este periódico tras conocer la noticia del arresto.
La investigación policial comenzó el mismo día del atraco. El delincuente entró en la joyería alrededor de la una y media del mediodía y agredió a la dependienta que en aquel momento se encontraba al frente del negocio. Cuando la víctima logró librarse de su agresor salió corriendo en dirección al patio de la joyería, desde donde pidió auxilio. El delincuente, alertado, cogió entonces los 200 euros que había en la caja y huyó corriendo. Los viandantes que escucharon a la joyera le persiguieron, aunque sin éxito. En un primer momento el ahora detenido intentó esconderse en una tienda. Un testigo aseguró a la Policía que luego accedió al portal número 30 de la avenida de la Costa. Varias patrullas de agentes del Cuerpo Nacional de Policía hicieron guardia frente al edificio durante más de ocho horas, sin éxito.
Los funcionarios no fueron autorizados a visionar las cámaras de seguridad del inmueble, por lo que basaron sus pesquisas en preguntas a inquilinos de los distintos pisos del edificio hasta cerciorarse de que el delincuente no se encontraba allí. Las pesquisas policiales permitieron conocer que el joven residía en un piso de ese portal y que la persecución pudo haberle llevado a esconderse en casa de otro familiar. A los pocos días, el joven fue identificado como G. G. J., con antecedentes policiales.
El delincuente, en cuya búsqueda puso enorme empeño la Comisaría de Gijón, fue localizado ayer gracias a un control preventivo en las inmediaciones de la estación de autobuses de Gijón. A primera hora de la mañana, alrededor de las ocho y media, los funcionarios policiales dieron con el joven atracador y le siguieron hasta la oficina del Inem. El delincuente no fue detenido en la estación de autobuses debido a que «había en ese momento mucha gente en las inmediaciones». Los agentes temían una respuesta violenta del ahora detenido, por lo que esperaron hasta que salió de la oficina del paro para practicar la detención.
La Policía ha informado al Juzgado de instrucción encargado del caso del arresto de este joven, que será puesto a disposición judicial en las próximas horas. La víctima del atraco también fue informada de la detención. «He recibido la comunicación policial como una buena noticia. La Policía ha hecho un buen trabajo y eso se demuestra con el resultado positivo que ha obtenido hoy», señalaba en la tarde de ayer a este periódico la dependienta de la joyería. La empleada del establecimiento, que tuvo que ser trasladada al centro de salud Puerta la Villa tras la agresión, respira ahora más tranquila.