R. VALLE
El concejal popular Eduardo Junquera se pasó ayer por el Palacio de Justicia de Poniente para someterse al interrogatorio del letrado del Ayuntamiento en el contencioso que le enfrenta al gobierno de Paz Fernández Felgueroso por su destitución como miembro del consejo de administración de la Empresa Municipal de Aguas (EMA). Junquera fue cesado por el Pleno, con los votos de PSOE e IU, al considerar que había roto la confidencialidad que se le exige a los consejeros al publicitar informes de una contratación. Junquera llevó la voz cantante del PP en la denuncia pública sobre el «supuesto» pago político de favores a su ex compañero Emilio Noval al contratar a su empresa Nofer para un estudio sobre los acuíferos pagado por la EMA.
Esa destitución ha dado lugar a dos procedimientos judiciales, uno ordinario y otro por vulneración de los derechos constitucionales de Junquera al no haber sido convocado formalmente a la junta donde se decidió su expulsión del consejo de la EMA. Los representantes legales del Ayuntamiento consideraron incompetente el Juzgado de lo contencioso-administrativo y pidieron su traslado al ámbito mercantil, pero Pedro Muñiz, compañero y abogado de Junquera, consiguió un veredicto favorable del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. El interrogatorio a Junquera es uno de los primeros pasos de la fase de prueba de este enfrentamiento político que terminó en los juzgados, y que no es el único que ejemplifica en este ámbito la tensión política entre el gobierno y la oposición municipal.