C. J.
El de 1902 a 1903 fue el primer curso de la Extensión Universitaria en Gijón. La importancia y necesidades culturales de la ciudad hizo pensar ya a finales del siglo XIX en que la ciudad contara con sede propia y una cierta autonomía en su organización para estas actividades.
Así, en noviembre de 1902 quedó constituida la Junta Local de Extensión Universitaria y el día 30 de ese mes se presentaba ante un teatro Jovellanos repleto. La presidencia la ostentaba el entonces rector Félix Aramburu, que se presentaba en acto acompañado por el catedrático de Historia del Derecho, Rafael Altamira, tal y como recoge en su libro «La Extensión Universitaria en Gijón» el profesor Juan Ramón Coronas González.
Desde esa fecha se ha venido desarrollando un completo programa de cursos y actividades para acercar la institución académica a los vecinos del municipio. Hasta su configuración actual como uno de los campus más modernos, dinámicos y emblemáticos, Gijón vivió toda una serie de cambios en sus sedes universitarias, sobre todo en la zona centro. Y no fue hasta 1956 cuando la Extensión Universitaria encontró sede definitiva en el desaparecido edificio de la calle Begoña.
Con el traslado de la Escuela Universitaria Jovellanos a la Laboral a principios de 2007, la Cátedra Jovellanos de Extensión Universitaria se mudó a su sede actual en la calle Tomás y Valiente, donde comparte instalaciones con el Ateneo Obrero y el Ateneo Jovellanos.
El edificio pasará ahora a ser propiedad del Ayuntamiento de Gijón, fruto del convenio suscrito con la Universidad a principios de la semana pasada.
Los críticos con el actual equipo de gobierno universitario, que preside Vicente Gotor, consideran que se rompe así con una larga tradición al no asegurar el citado documento la continuidad de las actividades de la Cátedra.