J. L. ARGÜELLES
La autopista del mar entre El Musel y Nantes-Saint Nazaire, en la costa occidental francesa, puede estar operativa un año antes que la adjudicada a Acciona Transmediterránea para unir Vigo con el citado puerto galo, además de los de Algeciras y Le Havre. La línea gijonesa será así la primera en entrar en servicio de las dos conexiones atlánticas apoyadas por la Comisión Europea (CE) y subvencionadas por los Gobiernos de España y Francia.
Mientras GLD Atlantique, la naviera franco-italiana (Louis Dreyfus y Grimaldi) que gestionará la autopista del mar de El Musel, sólo está a la espera de que los Parlamentos español y francés autoricen las ayudas económicas a la conexión, Acciona Transmediterránea -la compañía que se hizo con la explotación de la línea con bases en Vigo y Nantes- prevé tener operativa su línea en el verano de 2011. Así al menos lo anunciaron su presidente y su director de desarrollo estratégico, Jorge Vega-Penichet y Carlos Álvarez Cascos, respectivamente, el pasado 29 de enero, en una jornada organizada por la naviera de capital español en la Autoridad Portuaria de la citada ciudad gallega.
Acciona Transmediterránea trabaja en un plan para asegurar la viabilidad de su proyecto. La crisis económica y la decisión de PSA de conceder los tráficos vigueses de Peugeot y Citroën a Compañía Marítima Hispano-Francesa, que se consideraban la base del negocio de la autopista del mar, han obligado a la naviera a replantearse su estrategia.
GLD Atlantique tiene, por contra, muy avanzados los preparativos para poner en servicio su línea franco-gijonesa. Algunas fuentes conocedoras de la operación aseguran que estaría en condiciones de tener operativa la autopista del mar antes del próximo verano. La naviera sólo está pendiente del último trámite administrativo para empezar una fuerte campaña de comercialización entre los distintos profesionales interesados, fundamentalmente cargadores.
Es más, Acciona Transmediterránea adelantó en su jornada viguesa que Bruselas no autorizará las ayudas previstas para Atlántica hasta, al menos, octubre de este año. La Comisión Europea dio el visto bueno a las subvenciones para la autopista del mar gijonesa, denominada Fres Mos por las autoridades comunitarias, el pasado 27 de enero. No sólo respaldó la concesión hispano-francesa de 30 millones de euros, a partes iguales por cada uno de los dos países implicados en el proyecto, sino que incluyó la conexión gijonesa en el programa «Marco Polo II», decisión que supone ampliar en otros 4 millones la cantidad inicialmente prevista.
¿Supondrá para El Musel una ventaja comercial empezar a operar un mes antes que Vigo? La mayoría de las fuentes portuarias consultadas por este diario opinan que esa anticipación puede dar a Gijón cierta posición dominante en el litoral norte español ante un tipo de transporte en auge. La CE quiere dar un importante impulso a los tráficos de «short sea shipping» y cabotaje para modificar, en los próximos años, los actuales modos de transporte. Se trata de contaminar menos y de descongestionar de camiones las saturadas carreteras continentales, entre otras los pasos pirenaicos. La Comisión Europea calcula que Fres Mos absorberá entre el 3 y el 5 por ciento del tráfico por carretera que atraviesa la parte occidental de los Pirineos: 40.000 camiones al año, y hasta 80.000 en 2015. Paul Kyprianou, director general de GLD Atlantique, aseguraba en unas recientes manifestaciones, publicadas por este diario el pasado día 30, que anticiparse a Vigo era importante. A su juicio, sin embargo, la competencia entre una y otra dársena no tiene por qué ser tan dura como puede parecer en un principio. Los espacios de competencia (hinterland) entre El Musel y el puerto vigués son distintos: el primero atiende Castilla y León, hasta Madrid; el segundo, Galicia y Portugal.