Á. CABRANES
«Soy ingeniera técnica informática y diplomada por la Escuela Oficial de Idiomas en Inglés, Francés y Alemán. Llevo 4 años en el paro. ¿Qué más requisitos se deben cumplir para tener trabajo?». Covadonga Cue explica apesadumbrada su situación a la salida de una de las oficinas del Inem en Gijón. «Quizá porque tengo 45 años y una minusvalía llevo tanto tiempo así», afirma. En su opinión, «los trabajadores estamos sufriendo la mala gestión del Gobierno nacional, municipal y de los empresarios», una teoría que comparte la argentina Silvina Fonseca: «Estudié Derecho en mi país. Vine a Asturias porque mi abuelo era de aquí y creía que iba a tener más oportunidades. Hace dos días encontré trabajo, pero como ayudante de cocina».
«Esto es un desastre». Ángel David Antón, peón metalúrgico, califa de esta forma las actuales cifras del paro. Mierense de 40 años, pero afincado en Gijón desde hace 17, no recuerda el tiempo que lleva desempleado. «Ya perdí la cuenta. Tengo una minusvalía del 37% y ahora espero encontrar un puesto en el programa "Innova" del Ayuntamiento de Gijón», afirma esperanzado. Misma perspectiva contempla un desesperado Óscar José Gutiérrez, quien también ha solicitado una plaza en Emulsa. «Tengo 26 años y llevo seis meses parado. Aunque soy fontanero estoy dispuesto a trabajar en cualquier oficio». Denis Madera vive una situación similar. Concluyó el año pasado sus estudios en carpintería de aluminio y ante las pocas salidas laborales ha buscado nuevas oportunidades. «Aunque los trabajos incluidos dentro de las ofertas del plan "Innova" y Emulsa tienen poco que ver con mis conocimientos, quiero empezar a trabajar ya».
Desde la experiencia habla Roberto Hernández, quien a sus 34 años llevaba desde los 17 trabajando como albañil. «El pasado agosto me quedé en el paro. Todo llegó con la crisis del sector de la construcción. Para mí la culpa la tiene Zapatero, porque cuando estuvo en el Gobierno Aznar nunca faltó trabajo». La recesión económica ha causado «serios estragos», como explica Zara Beistegui: «Llevaba cinco años como dependienta en una tienda, pero la crisis obligó al cierre. A mis 26 años llevo este último buscando trabajo. Para unos no tengo experiencia y para otros soy muy mayor». Mientras, Virginia Darias ofrece una mirada más positiva: «Confío en que el paro disminuya en los próximos meses. Este pico negativo se ha registrado por el final de la época navideña».