La consejera de Bienestar Social y Vivienda, Noemí Martín, ha anunciado hoy que antes de fin de este año estarán finalizadas las obras de rehabilitación de la residencia de estudiantes de la Laboral, que incluyen la construcción de 102 viviendas, con un presupuesto de 4,1 millones de euros.
La convocatoria para acceder a alguna de las viviendas, destinadas a menores de 35 años en régimen de alquiler con precios de entre 200 y 265 euros por mes, se abrirá probablemente en el último trimestre de este año, "poco antes" de que finalicen las obras.
La consejera ha realizado esta mañana una visita a las obras acompañada por la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, el director general de la Vivienda, Manuel González Orviz, y la gerente de la empresa pública VIPASA, Marta Pulgar.
Martín ha afirmado que "el objetivo de estas viviendas es facilitar la emancipación de los jóvenes" que tienen "dificultades para acceder a una vivienda en un momento de crisis económica como el actual.
"Somos conscientes de que la mayoría de los jóvenes que tienen trabajo están en un situación laboral precaria y con bajos salarios", ha afirmado la consejera de Bienestar Social.
Los inquilinos de las viviendas de la Residencia Norte podrán, además, solicitar las ayudas al alquiler como la de Renta Básica de Emancipación o las de la convocatoria anual de la Consejería, todas destinadas a personas con ingresos inferiores a los 22.000 euros al año.
Martín ha recordado además que la Consejería tiene en obras un total de 540 viviendas y 88 departamentos para mayores, la mayor parte de ellas en el Área Residencial de Roces, al sur de Gijón.
Las viviendas de la residencia de estudiantes, de entre 33 y 45 metros cuadrados de superficie, están situadas en la esquina noroeste de la Laboral, en un edificio de planta cuadrada con una zona central ajardinada y seis plantas de altura.
De los 102 apartamentos, 85 son de un solo dormitorio, 12 de dos habitaciones, y otros 5 están adaptados para ser habitados por personas con discapacidad.
Las obras realizadas han permitido limpiar y restaurar la piedra de la fachada, sustituir ventanas y construir tabiques e instalaciones del interior.
En la demolición se han preservado elementos característicos con el objetivo de integrarlos posteriormente en el edificio, según ha informado la Consejería de Bienestar Social y Vivienda.
Se han restaurado los alicatados originales de las escaleras que fueron hechos con cerámica de Talavera y varios murales que serán reconstruidos y reutilizados como mosaicos. EFE