R. G.
La Policía continúa investigando las causas que rodearon el fallecimiento del camarero de 42 años de edad y vecino de Pumarín, Rubén Sevillano Medina, que apareció muerto cerca del portal de su casa alrededor de las cuatro de la madrugada del pasado miércoles. Los agentes encargados del caso interrogaron ayer a los amigos más allegados al fallecido, que fue enterrado ayer en Ceares, así como al taxista que encontró el cadáver.
Los investigadores trabajan aún con dos líneas de investigación. Aunque no se descarta que Rubén Sevillano hubiera podido fallecer al golpearse al caer por alguna indisposición, la Policía baraja la posibilidad de que alguien hubiera intentado robarle minutos antes de la muerte. La próxima semana se espera que se conozcan los resultados definitivos de la autopsia y de esta manera se avance en la investigación. Los primeros exámenes del forense indican, no obstante, que el cadáver no presentaba golpes. Sevillano fue hallado muerto alrededor de las cuatro de la madrugada, tres horas después de que saliera de trabajar de un conocido restaurante de Cimadevilla.