R. GARCÍA
Telefónica ha enviado facturas a al menos diez ciudadanos de zonas rurales de Asturias en las que les solicita el pago de entre 400 y 2.500 euros para darles de baja en los servicios de internet, según denuncia la Asociación de Consumidores de Asturias (UCE). La compañía cobra estas cantidades, según los denunciantes, para recuperar la inversión realizada en las antenas que dan servicio a los ciudadanos.
En las zonas rurales el acceso al servicio de telefonía e internet se presta a través de una tecnología digital que requiere la instalación de una antena. Cuando el usuario solicita la baja, Telefónica emite la polémica factura por «equipo de baja de abono no recuperado». Hasta una decena de asturianos de diferentes zonas de la región han denunciado estas prácticas abusivas.
«Cuando no se paga el importe que se exige, la compañía les remite una carta de un bufete de abogados concediéndoles el plazo de unos días para abonar la factura», explicó ayer Inés Núñez, portavoz del servicio jurídico de la UCE. La abogada recomienda a los ciudadanos que se vean afectados por estas prácticas que no abonen la factura y que formulen la oportuna reclamación a Telefónica. «Hay que exigir que pasen de manera inmediata a recoger los equipos y solicitar un justificante de la retirada», concluye Núñez.