A. R.
Aseipa, la asociación que aglutina a las escuelas infantiles privadas de Asturias, intentará mantener en los próximos días una reunión con responsables educativos del Principado para hacer valer su necesidad de «que la Administración regional nos tenga en cuenta, igual que hace con otras escuelas, y aproveche nuestros centros y nuestra experiencia para hacer esa red tan potente de educación infantil para menores de 3 años a la que siempre alude como un gran reto».
Así lo indicaba ayer la presidenta de la asociación, Berta Avello. La entidad de la que es portavoz aglutina en estos momentos 31 centros, cuenta con cerca de 150 profesionales y atiende a algo más de 2.500 alumnos. Desde Aseipa se ha visto con sorpresa cómo la Administración regional se mostraba dispuesta a buscar una solución para no dejar sin subvenciones a tres guarderías laborales asturianas que llevan más de tres décadas de trabajo en la región y que históricamente contaron con aportaciones públicas de la Administración estatal por su apoyo a la conciliación. Los tres centros -la Sagrada Familia, de Avilés; San Eutiquio y El Bibio, de Gijón- vieron peligrar las subvenciones que recibían del apartado de Servicios Sociales porque el Gobierno pasó todas esas aportaciones al plan «Educa3», del que sólo se iban a beneficiar las escuelas infantiles públicas. Finalmente, gracias a la presión ejercida por los padres de alumnos y los propios centros implicados, el Principado ha manifestado la intención de articular alguna solución para mantener la continuidad de unas ayudas que Aseipa quiere que se puedan hacer extensibles a muchos otros centros. «Tanta antigüedad, tanta tradición y experiencia como esos centros las tenemos otros. Y también tenemos muchas familias que necesitarían las mismas ayudas económicas», expuso Berta Avello. Para la presidenta de Aseipa, «el Principado nunca ha querido hablar de los conciertos escolares en la etapa 0-3, y nos decía que ese tema no se iba a abrir. Pero vemos que, de una forma u otra, las ayudas a esa etapa se pueden contemplar», sostiene.
Para la portavoz de las escuelas, el Principado debería ser sensible con unas empresas a las que se ha hecho daño en los últimos años con la apertura de centros públicos que les hicieron una dura competencia y que, además, les llevaron «al personal que llevábamos años formando».