J. L. ARGÜELLES
El gran objetivo de la política turística del gobierno de Paz Fernández Felgueroso (PSOE e IU-BA-LV) para los próximos años es el turismo corporativo o de empresas, según aseguró ayer el concejal de Promoción Económica, el socialista José María Pérez, y no el de cruceros, pese a que El Musel tiene previsto recibir entre los meses de abril y septiembre próximos un total de doce transatlánticos, con más de siete mil viajeros a bordo.
El argumento que da el responsable municipal para dar prioridad a un tipo de turismo frente al otro, en un momento en el que es necesario tomar posiciones y concentrar recursos ante el retroceso del sector por la crisis económica, es sencillo: el turismo corporativo genera mucho más valor añadido, más pernoctaciones, mientras que el de cruceros sólo beneficia a segmentos muy concretos del comercio o de la hostelería, además de a otras ciudades y localidades asturianas.
Esa apuesta no quiere decir que el Ayuntamiento deje de apoyar el turismo de cruceros, según subrayó Pérez, que es, además, consejero de la Autoridad Portuaria de Gijón en representación del Ayuntamiento. Al contrario, el concejal explicó que la apuesta pasa por una estrategia conjunta con otros puertos del Arco Atlántico para que la terminal gijonesa defina una oferta relacionada con el turismo cultural y las particularidades del mundo celta. «Es una línea en la que debemos trabajar en toda la cornisa cantábrica, y que ya se analizó en una reunión que celebramos en Portugal con otros puertos atlánticos, pero que tiene dificultades», señaló.