A. R.
La leucemia linfoide que sufrió el doctor Makdissi es una enfermedad de la sangre que califica como «maligna, aunque ahora hay tratamientos fantásticos y muy eficaces». El suyo, después de un largo proceso de clasificación que incluyó pruebas genéticas, se lo pudieron ofrecer en el Hospital Central, aunque también buscó una segunda opinión en el centro de referencia nacional, el Clínico de Barcelona. «Pero desde el principio todo iba bien y respondía adecuadamente, así que no dudé en quedarme en Oviedo», recuerda el cirujano.
Pasó algún tiempo ingresado en Cabueñes y no se le olvida que en su puerta hubo que instalar un cartel «restringiendo las visitas, porque aquello era siempre una marea de gente», dice con enorme agradecimiento que abarca desde la gerente del Sespa, Elena Arias, a la directora general, María Luisa Sánchez, hasta la última enfermera del hospital gijonés. Pero además de cariño, según Makdissi, la sanidad española rebosa de calidad profesional. «Creo que hay que ser serio y honrado a la hora de decir las cosas. Estamos ofreciendo una gran sanidad a los usuarios, con los mejores especialistas, los mejores tratamientos y sin mirar el gasto. Sólo se mira al paciente. Por supuesto que hay listas de espera y errores que nadie quisiera, pero eso no basta para despreciar lo que tenemos. Esta sanidad hay que mimarla y protegerla mucho para que no se deteriore», asegura.
Salim Makdissi piensa asumir su parte de ese gran compromiso. A partir de esta misma semana será, si cabe, más insistente en el que ha sido su caballo de batalla de los últimos años. La lucha contra el cáncer colorrectal, un grave problema epidemiológico, «con una incidencia muy elevada y de alta mortalidad. Y eso sólo se aborda eficazmente con el diagnóstico precoz, que reduce notablemente el riesgo de muerte. Una prueba como la colonoscopia puede reducir en un porcentaje enorme, hasta del 75%, el riesgo de que un pólipo evolucione a cáncer. No me voy a cansar de decir a mis pacientes: "si sangra usted, vaya al médico a que le hagan una colonoscopia. Si tiene algo hay que tratarlo. El cáncer es muy traidor y silencioso y lo mejor es cogerlo a tiempo"».